2018: Los mercados emergentes se recuperan pero enfrentan desafíos

Los analistas creen que el crecimiento del PBI chino se moderará a 6,4% y que la reforma tributaria en EE.UU. puede lograr un retorno del capital corporativo a ese país.
Los mercados emergentes este año fueron impulsados por los vientos de una recuperación coordinada en el crecimiento económico, durante la cual el comercio creció fuertemente, las ganancias corporativas fueron sólidas y las tasas de interés fueron aún bajas en promedio.
Pero queda por ver si ese entorno impulsará otro año de fuertes ganancias para los activos. Los grandes riesgos incluyen el potencial de un dólar estadounidense más fuerte y una desaceleración económica en China que podría afectar la demanda mundial de recursos, según dicen varios analistas.
El peligro evidente es la combinación del endurecimiento monetario y el estímulo fiscal de EE.UU., la cual podría conspirar para impulsar al alza los rendimientos nominales y reales”,dice David Hauner, analista del Bank of America Merrill Lynch (BofA) en Londres.
Durante la “taper tantrum” (fiebre por la reducción paulatina de liquidez) de 2013, los activos de los mercados emergentes se vieron afectados por un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense provocado por el deseo de la Reserva Federal de reducir la cantidad de dinero que se inyectaba en el sistema financiero.
La preocupación ahora, según Hauner y otros analistas, es que las reformas tributarias estadounidenses propuestas – si se adoptan – podrían desencadenar un resurgimiento de la inundación de capital corporativo de regreso a EE.UU., lo que aumentaría el valor del dólar estadounidense. Cuando el dólar se aprecia frente a las monedas de los emergentes, los fondos tienden a fluir desde los activos de los mercados emergentes y gravitan hacia sus contrapartes denominadas en dólares.
Sin embargo, la opinión está dividida sobre cómo se puede llevar a cabo la reforma tributaria estadounidense propuesta. Arvind Rajan, jefe de macro global de PGIM Fixed Income, un fondo con u$s 695.000 millones en activos bajo administración, dice que no espera que las reformas provoquen un cambio drástico en la política monetaria estadounidense, ya que el indicador de precios preferido de la Reserva Federal se mantiene muy por debajo del 2%.
La otra gran nube que se cierne sobre las perspectivas generalmente alentadoras de los mercados emergentes es la incipiente desaceleración económica de China. Consensus Economics, un grupo privado que sondea las proyecciones de los economistas, pronostica que el crecimiento del PBI de China se moderará a 6,4% el próximo año, inferior al 6,9% oficial registrado en el segundo trimestre de este año.
Es probable que la desaceleración de China se exprese principalmente en un enfriamiento de su mercado inmobiliario, pues las cifras de octubre ya muestran una disminución significativa del impulso de crecimiento en la inversión inmobiliaria, el inicio de nuevas viviendas y las ventas. Sin embargo, es probable que el gasto del consumidor se mantenga fuerte el próximo año, ya que los ingresos continúan aumentando y la disposición a consumir entre la generación más joven se mantiene favorable.
Entonces, si los dos grandes riesgos para los mercados emergentes – la FED y una desaceleración de China -siguen contenidos, los inversores pueden sentirse lo suficientemente libres como para concentrarse en otras narrativas más positivas, dicen los analistas.
“Básicamente, la turbulencia de la primera mitad del año debe verse como oportunidades de compra para los mercados emergentes”, dice Hauner.
La principal entre éstas durante 2017 ha sido un escenario sólido de los beneficios corporativos. El crecimiento de los beneficios por acción de las compañías incluidas en el índice MSCI de mercados emergentes – el principal índice de referencia para los valores de los mercados emergentes – está en vías de aumentar un 22,4% este año, según cifras del BofA, y algunos países como Corea del Sur, Turquía y México muestran un fuerte rendimiento con un 53,3%, 40,5% y 26,1%, respectivamente.
El BofA pronostica que el crecimiento de los beneficios por acción se moderará al 12,7% el año próximo, aun así un desempeño robusto a pesar de la evidente desaceleración de este año. India, Sudáfrica, China, Indonesia y Chile se encuentran entre los de mejores pronósticos para el próximo año, dice el banco de inversión. En términos del sector industrial, se espera que los beneficios sean más fuertes en consumo discrecional, la salud y la tecnología de la información.
FUENTE: EL CRONISTA