Los fondos esperan una quita del 60% y una negociación rápida

Mediante un intercambio informal sostienen que estamos ante la caída de la economía global más veloz y violenta desde la Segunda Guerra Mundial y piensan que la salida será rápida tipo “V” en un mundo que se achicará 3%. Claro que desde los meses de actividad como los del último trimestre de 2019 a los actuales, la baja es de 11 puntos. “Es gigantesca”, dijo uno de estos CEO que pidió el anonimato.

Si hasta hace poco la agenda de estos fondos con Argentina tenía como principal tema la negociación de la deuda, ahora aceptan que el tema pase a segundo plano y creen que si el ministro Guzmán se mueve rápido con una oferta razonable que reconozca un valor de los bonos en torno al 40% de su valor nominal, “habrá una generalizada aceptación”.

Sobre la cuarentena, coinciden que la Casa Rosada adoptó la política adecuada, pero el riesgo es que “la economía que va a hundirse en un pozo de proporciones desconocidas, no pueda salir”. Y estiman que las medidas económicas anunciadas son insuficientes. “Hay que olvidarse de la inflación y del déficit, es momento de intervenir con generosas políticas sociales, pagando salarios y salvando las empresas”. Advierten que si no se ayuda a los privados se corre el riesgo de una “pandemia social”.

En esa línea, el ex ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, sostuvo en un reciente artículo publicado en Financial Times, que se necesita actuar con urgencia: “Cuál es el propósito de las instituciones financieras internacionales como el FMI, si no puede brindar alivio a quienes más lo necesitan en una crisis internacional verdaderamente masiva”. Prat Gay se pregunta qué podemos hacer. Recuerda que la Reserva Federal de EE.UU. duplicó el tamaño de las líneas de intercambio de dólares que puso a disposición de los bancos centrales más grandes de mercados emergentes. “El FMI y el Banco Mundial también están trabajando para aliviar la deuda de los más pobres. Pero demasiados países están siendo excluidos. La suma de los recursos propuestos es pequeña en comparación con lo que se necesita”, concluye.

A su vez, Martín Rapetti, investigador del CEDES, apunta que el impacto será importante y duradero. “El rol del Gobierno en este contexto debería ser una redistribución de los costos del parate económico”. Según su razonamiento, hay dos objetivos para la política económica. Uno, proteger a las personas vía una política de ingresos, y dos, proteger a las empresas, para evitar quiebras masivas. Veo al gobierno más consciente del primer objetivo que del segundo”.

Estamos ante la caída de la economía global más veloz y violenta desde la Segunda Guerra.

Fuente: Clarín