Los controles pueden impactar en el golpeado mercado inmobiliario

Entre las nuevas disposiciones oficiales anunciadas para contener la demanda de dólares se coló, casi inadvertido, un elemento que podría complicar al mercado inmobiliario.

Según lo dispuesto en la reglamentación publicada por el BCRA, se prohíbe comprar dólares para concretar operaciones entre residentes que tengan fecha a partir de hoy.

Así, por ejemplo, quien quiera hacerse de una propiedad de acá en adelante deberá contar con la totalidad de los dólares necesarios para adquirirla o, como máximo, recurrir a los US$10.000 por mes que está permitido comprar en concepto de atesoramiento para completar el monto.

“Si ya solo operaban los que tenían dólares, ahora va a ser todavía más así. El mercado va a estar restringido más que nunca a aquellas operaciones que no se puedan postergar”, dictaminó el director de Reporte Inmobiliario, José Rozados. “Ni siquiera se va a poder apelar a los rendimientos de un plazo fijo en pesos, por ejemplo, para complementar los dólares necesarios para una operación inmobiliaria. El que no tenga la absoluta disponibilidad de dólares difícilmente va a poder operar”, agregó.

Según el punto nueve de la reglamentación oficial, la prohibición -que apunta al “acceso al mercado de cambios para el pago de deudas y otras obligaciones en moneda extranjera entre residentes”- rige solo para las “obligaciones instrumentadas mediante registros o escrituras públicos al 30 de agosto de 2019”, por lo que no están afectadas aquellas operaciones cerradas hasta la fecha.

Rozados sostuvo que el primer semestre de este año, el sector inmobiliario tuvo un 50% menos de escrituraciones respecto del mismo período del año pasado y que las PASO “complicaron todavía más la toma de decisiones”. Sobre esta delicada situación se monta la nueva restricción, que, para el analista, pone también sobre la mesa la “incógnita” de un nuevo desdoblamiento del dólar y el aumento de la importancia dentro del mercado del llamado blue.

Para el presidente del consejo directivo de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Alejandro Bennazar, existe una “parálisis momentánea” en el mercado, que responde, entre otras cosas, “a la movilización del dólar” y la dificultad para fijar valores. Aun así, no cree que los precios de las propiedades vayan a deprimirse.

“El mercado no está endeudado y las propiedades se tienen como una inversión para proteger ahorros”, sostuvo Bennazar, y dijo: “Hoy el ladrillo es el mejor resguardo y toda esta situación hace que la persona no tenga alternativa de inversión. Si vendo una propiedad, ¿qué hago con el dinero? No vemos el motivo de la baja de los precios”.

“Esta es la primera medida y habrá que esperar cómo avanza la semana, pero, en principio, la caída de valores es esperable y la reducción de operaciones, también”, opinó Claudio Caputo, presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, que explicó que durante los últimos 14 meses de caída en la actividad no se registró una baja importante en el precio, pero que podría darse un reajuste en aquellos casos en los que los propietarios tienen necesidad de vender.

“Esto no es un control innovador, no es algo que se les ocurrió ahora. Es más bien un déjà vu”, apuntó Jimena Vega Olmos, socia del estudio Martínez de Hoz & Rueda. La abogada explicó que esta restricción también fue impuesta luego de la crisis de 2001, pero que hasta 2012 se podía “sortear” porque el monto de compra de dólares para atesoramiento era muy alto y “de libre disponibilidad”. Cuando el cepo se profundizó, en el segundo mandato de Cristina Kirchner, quienes no tuvieron una vía alternativa para hacerse de los dólares necesarios para cerrar la operación recurrieron a la vía judicial y se generó un “aluvión de cautelares”.

LA NACIÓN