Los bancos reducen exposición a Leliq y le prestan al BCRA a cortísimo plazo

En los bancos hay un nuevo frente que les genera cautela, el plazo en que dejan sus pesos colocados en el Central.

El reperfilamiento de las Letes y Lecap por parte del Gobierno reavivó el temor a que la denominada “bomba de Leliq”, tenga el mismo final, y algunas entidades salieron a reducir su tenencia de letras.

Buscan estar mejor parados ante eventuales retiros de depósitos en pesos, algo que se empezó a dar en el segmento de inversores institucionales y Fondos comunes de Inversión.

Desde que Hacienda anunció el corrimiento de cancelación de Letes, los bancos redujeron un 15% su tenencia de Leliqs -que tienen un plazo de siete días- y aumentaron su posición de pases, o Repo, que son préstamos a un día al BCRA a una tasa levemente menor.

La tasa que el BCRA paga por el repo, que es un préstamo a un día con un título como garantía, está atada a lo que diariamente paga por Leliqs. La semana pasada, con la tasa de sus letras en torno al 84%, el rendimiento del repo a un día rondó el 74,15% anual.

Al viernes 13 de septiembre, los bancos tenían un stock de pases de 109.257 millones de pesos, más del triple de los cerca de $31.000 millones que en promedio mostraban una semana atrás. El salto se dio el lunes 9, cuando pasaron a tener pases a un día por u$s128.748 millones y durante toda la semana se mantuvo en torno a ese nivel.

“Si el salto en pases es un día o dos puede ser por un tema puntual de liquidez, pero si se mantiene varios días ya muestra una tendencia”, advierte Hernán del Villar, titular de la consultora Alpha.
Dos razones de peso.

Para el economista, que se especializan en temas vinculados al sistema financiero, este cambio de Leliqs por pases que hicieron los bancos tiene dos explicaciones. La primera -la más generalizada, según sostiene Del Villar- tiene que ver con las expectativas respecto de la liquidez, siguiendo de cerca la evolución de los depósitos.

La otra, agrega, es por “la idea de algunos bancos de poner más dinero en pases en vez de Leliqs, y de alguna forma separar los huevos en distintas canastas”. Así, analiza el economista, si bien mantienen todo bajo el mismo acreedor (BCRA), no exponen todo su excedente de liquidez en un sólo instrumento.

“Frente a los montos totales no es representativo. Son algunos bancos que a pesar de tener menos rentabilidad prefieren estar menos en Leliqs”, acota Del Villar.

En la misma línea, Fabio Rodríguez, director de la consultora M&R Asociados, considera que “es lógico que haya algún cuidado adicional sobre el riesgo Leliq, producto de que en el mercado ya se evidenció una suerte de manotazo a las Letras de Hacienda”.

El ex director del Provincia, coincide con Del Villar en que este es uno de los factores que explican la tendencia y que el otro responde a la necesidad de los bancos de estar más líquidos ante eventuales retiros de efectivo.

“Las entidades están más prudentes respecto de la posible salida de fondos y se sienten más cómodas teniendo alojada su liquidez a un día, con un costo menor, pero con la posibilidad de poder responder a cualquier retiro del depósitos, alqo que se intensificó tras la crisis en la industria de los Fondos Comunes de Inversión” por el impacto del reperfilamiento de las Letes, explica Rodríguez.

Reducir riesgo Leliq

“Hay muchos bancos que empezaron a reducir su tenencia de Leliqs y los veo más activos descontando cheques, cuando hace unas semanas ni se los veía en el mercado”, afirma el gerente financiero de una entidad local, quien sostiene que el miedo de fondo es que en algún momento el BCRA termine haciendo un canje compulsivo de las Leliqs por algún bono. “El temor a que le den un bono por las Leliqs es razonable, es algo que puede pasar. Puede ser este Gobierno o el que viene, pero por como están estructuradas las Leliqs, no son para ser canceladas”, advierte Miguel Arrigoni, CEO de First Corporate Finance Advisors.

“Todos sabemos que las Leliqs han sido un error muy grande y la forma de solucionarlo va a tener que ser en concordancia con el nuevo Gobierno”, agrega.

El miércoles 27 de agosto, cuando el ministro Hernán Lacunza anunció un default selectivo de las Letes y Lecap, el stock de Leliq en poder de los bancos se ubicaba en $1.316.000 millones. El 12 de septiembre, último dato disponible, el stock se redujo en más de $191.000 millones, o 14,5%, a $1.125.000 millones.

Igualmente, “las entidades van a deshacer las posiciones de Leliqs en un determinado porcentaje, de 10%, 15% o 20%, pero van a seguir teniendo Leliqs porque son rentables. Pierden mucha plata si dejan sus pesos en la caja en vez de ponerlas en Leliqs”, aclara Arrigoni.

De las Leliqs que los bancos tienen en cartera, cerca de un tercio está destinado a cumplir con las exigencias de encaje, un beneficio que ofrece el Central y que todos aprovechan para hacer rendir al máximo la porción de los depósitos que deben dejar inmobilizados en el organismo monetario.

La postura más cauta de los bancos también se debe a que, desde el anuncio de Hacienda, y con un efecto más pronunciado en las colocaciones de los grandes fondos, comenzó una leve pero continua sangría en los depósitos a plazo fijo.

Los últimos datos del BCRA muestran que el stock de plazos fijo del sector privado se redujo en $61.289 millones desde ese día al 12 de septiembre, de los cuales $41.293 millones corresponden a los depósitos de más de un millón de pesos. En términos porcentuales, la baja del stock es de 5% teniendo en cuenta todos los plazos fijos privados, y del 6,4% en el caso de las colocaciones mayoristas.

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