Llega Paxos: otro instrumento de ahorro para los argentinos

Llega Paxos: otro instrumento de ahorro para los argentinos
Es de la empresa norteamericana Paxos, que ya tiene otras como PayPal USD. Atrae Argentina por el furor por estas monedas, al compás del cepo. 

La posibilidad de dolarizarse fue lo que llevó a los argentinos a incursionar en el mundo cripto, a partir de las stablecoins ( monedas estables). Ahora, al menú de opciones para los ahorristas locales se le suma una nueva criptomoneda, que sigue la cotización del dólar, pero que también paga rendimientos regulares, tal como lo hace una cuenta remunerada, otro instrumento de ahorro con el que los argentinos lograron familiarizarse en el último tiempo.

Se trata de USDL, un nuevo token que fue presentado en el país por la empresa norteamericana Paxos, una «stablecoin» que genera renta diaria a través de un smart contract (contrato inteligente) de Ethereum. La cripto invierte en una canasta de activos entre los que se encuentran los bonos del Tesoro de Estados Unidos, por lo que abre la puerta a ofrecerles a sus usuarios rendimientos diarios, que podría estar en el orden del 5% anual en moneda dura.

La compañía, que ya ha lanzado otras stablecoins en el mercado cripto, como Paypal USD, una cripto creada junto al gigante de pagos digitales PayPal, eligió la Argentina para hacer este lanzamiento. En el evento de lanzamiento, los ejecutivos de Paxos destacaron la «sofisticación» de los inversores argentinos y el alto conocimiento financiero que tienen los usuarios en el país.

Ronak Daya, director de producto de Paxos International, explica: “Lift Dollar es la primera criptomoneda estable diseñada para ofrecer renta diaria directamente desde los distribuidores a los usuarios finales”. Este lanzamiento en el mercado argentino “garantizará que millones de tenedores de tokens puedan acceder de forma segura a dólares estadounidenses, lo que les permitirá no solo ahorrar y realizar transacciones, sino también incrementar su tenencia”, enfatizó Daya.

Paxos International se caracteriza por ofrecer servicios B2B, es decir de empresa a empresa

En Brasil, por ejemplo se asoció con Nubank o Mercado Libre. Para su nueva cripto asoció con empresas líderes en Argentina como Ripio, Buenbit, Manteca y Plus Crypto para garantizar que los usuarios locales puedan obtener tokens a través de canales completamente seguros. La expectativa de la compañía es que con el correr del tiempo otros jugadores comiencen a ofrecer este token en sus exchanges y billeteras que operan en el país y también afirmaron que están en negociaciones para que pueda ofrecerse en otras jurisdicciones.

La elección de Argentina es toda una apuesta: desde Paxos destacaron que el país no solo es uno de los que lidera la adopción cripto en la región sino que también en este momento ya ha dado varios pasos hacia la regulación de este segmento. El fin del cepo cambiario, y de las restricciones asociadas a los bancos para que puedan permitirles a sus clientes operar con criptomonedas, aparece como un motor de expectativa, ya que los ejecutivos destacaron que eliminar estas barreras puede ayudar a hacer crecer el negocio.

USDL ya está disponible en las plataformas de Ripio y Buenbit

La desarrolladora de servicios financieros Manteca también ya ha comenzado a ofrecerla en sus aplicaciones. La apuesta resulta atractiva: como estas empresas les permiten a sus usuarios hacer pagos con tarjetas Mastercard y Visa, los rendimientos diarios que da este token pueden usarse también para abonar en comercios, tanto del mundo físico como on line.

Federico Ogue, CEO de Buenbit, afirmó: «El futuro de las stablecoins pasa por aquellas que puedan compartir los rendimientos que generan las reservas, a aquellos que sean los tenedores de las stablecoins. Y USDL/Paxos hace esto de una manera perfecta porque invierte en el activo más seguro del mundo, que son los bonos del Tesoro americano y además está respaldado por Paxos, que es una de las empresas, creo ha demostrado más confiables en lo que es la emisión de las monedas estables».

Fuente: Clarín