Llega la primera cuota del plan oficial de refinanciación de saldos

Son nueve en total y están incluidas en el pago mínimo. Hay bancos que ofrecen estirarlas a 24 meses.

Sólo abril. A diferencia de otros “rescates” crediticios, el plan de nueve cuotas para las deudas de tarjeta de crédito duró sólo un mes y llegó la hora de empezar a pagarlo. Es que el período de tres meses de gracia se agotó. Los resúmenes a pagar en agosto ya están disponibles con el recodatorio: arrancan las cuotas.Y lo que es más importante: cada una está incorporada íntegramente al pago mínimo, es decir que constituyen un saldo que no se puede diferir. Una carga financiera para muchos que siguen con el agua al cuello al igual que hace tres meses.

Por eso algunos bancos ya están tomando medidas. En el HSBC, por ejemplo, Mariano Mancurti, gerente de tarjetas, adelantó que van a ofrecer “prorrogar el plazo en hasta 24 cuotas con la misma tasa y sin recargos para reducir el valor de las cuotas y la exigencia”. En otra entidad explican: “Mucha gente de golpe pagó todo el resumen, cuando lo habitual es que lo haga alrededor del 70 %. Es que los que adhirieron al plan de nueve cuotas, no ven el saldo durante el período de gracia. Recién aparece en la primera cuota”.

¿Cuál fue la adhesión a la medida? Se estima que en torno al 40% de los saldos fueron “pateados” en el marco de este esquema de financiación, apenas por encima del 30 % de la cartera que históricamente hace “revolving” (postergar para el mes siguiente parte del saldo del resumen).

“Teniendo en cuenta la interrupción o el desplome de ingresos que sufrieron muchos, se hizo un esfuerzo grande por pagar todo lo que se podía”, explican en la industria, ahoLa ra preocupada por la incidencia que puede tener en la morosidad el inicio de las cuotas. En cuanto a la financiación de la porción que no se lograba cancelar, quien no pagaba la totalidad del resumen entraba por defecto al plan oficial de 9 cuotas iguales.

El “revolving de nueve cuotas”, como le dicen en el sector, marcó además el debut de un nuevo tope de tasa para estas financiaciones que el Banco Central fijó en 43 % (lo que lleva el costo financiero total a aproximadamente 70 %). Antes ese costo podía escalar hasta el 200 %.

Reacción temprana ante un posible recrudecimiento de la morosidad se vincula también con los llamados créditos “tasa cero”, destinados a autónomos y monotributistas y acreditados en las tarjetas. En este caso, la financiación tiene un período de gracia de seis meses. Desde el séptimo mes (noviembre), se reembolsa en 12 cuotas mensuales iguales. Los créditos se otorgan en tres acreditaciones iguales, por lo que hay solicitantes que ya recibieron todos sus desembolsos, lo que se tradujo en un crecimiento excepcional de estas líneas.

Fuente: Clarín