Las ventas de Pymes industriales se derrumbaron 10,7%

Según una encuesta de la Fundación Observatorio PyME entre los empresarios del sector, e las pequeñas y medianas empresas ya llevan un año con caídas en las cantidades vendidas. Y acumulan tres años viendo cómo se reduce el empleo.

“Esta caída en la actividad es similar a la observada durante parte del período de crisis internacional 20082009 y más elevada que las variaciones interanuales de 2016, aunque no tan aguda como la recesión en 2014. En términos de ocupación, no se observa una contracción de tal magnitud desde la crisis internacional”, indica el informe.

El Observatorio califica como “estanflación” a la situación que está atravesando la industria, una combinación de estancamiento con inflación. “La caída en el nivel de actividad se acompaña con sostenidas alzas de precios. En el primer trimestre, la inflación interanual fue de 56%, una aceleración de 6 puntos porcentuales respecto a la variación del cuarto trimestre 2018 contra el mismo período de 2017”.

Para la industria en general la situación sigue siendo crítica. Un relevamiento realizado por el Estudio Ferreres informa que en abril la producción industrial cayó 6,3% al comparar con el mismo mes de 2018. Y acumula una baja de 8,8% para los primeros cuatro meses del año. Por su parte, la medición desestacionalizada registró una expansión de 2,3% mensual.

El informe de Ferreres señala que la actividad continúa en el piso al que llegó a fines de 2018. “Al comienzo del segundo trimestre no se aprecia una clara recuperación de la actividad industrial”. Tampoco aparecen indicios claros de reactivación. “La expansión de 2,3% registrada por la medición desestacionalizada parece responder más al rebote de un mes particularmente malo, como fue marzo, que a un cambio de tendencia”, indican.

Dentro del universo pyme, a las empresas más chicas (10 a 50 ocupados) les va peor que a las medianas (51 a 200). Para las primeras, la caída de la actividad fue de 15,9% y para las segundas fue de 4,5% en sus ventas términos reales, restando el efecto de la inflación.

El nivel de ocupación presenta por primera vez desde finales de 2017 una contracción entre las medianas industrias (-1,5%), mientras que entre las pequeñas se profundiza la tendencia decreciente, con una caída de 9,8%. Las perspectivas negativas condicionan el desempeño del sector. El informe precisa que las empresas “no acumulan stocks dado que la previsión en el corto plazo sobre la evolución de la producción futura es negativa; los proveedores disponen de capacidad ociosa y, adicionalmente, con un plazo de entrega más corto intentan acelerar la captura de liquidez. Esto señala también que se esperan algunas dificultades en la futura colocación de ventas y la captación de liquidez”.