Las operaciones con Bitcoin de El Salvador aumentan el riesgo de su deuda soberana, advierte Moody’s

Las operaciones con Bitcoin de El Salvador aumentan el riesgo de su deuda soberana, advierte Moody’s

La agencia de calificación crediticia Moody’s ha advertido este martes que las operaciones con Bitcoin de El Salvador están “agregando riesgo a una perspectiva de crédito soberano que ya era débil”. Según la calificadora, que en julio ya había lanzado un pronóstico negativo sobre su deuda soberana, el riesgo por las crecientes adquisiciones salvadoreñas de criptomoneda aumentan la posibilidad de un incumplimiento de sus pagos. El presidente del país centroamericano, Nayib Bukele, ha desestimado la opinión, y ha respondido por redes sociales que a su país «no le interesa”.

El Bitcoin se convirtió en la moneda de El Salvador el 7 de septiembre de 2021 y desde entonces su valor ha caído alrededor de un 7%. Si bien no hay información detallada de las adquisiciones, se calcula país caribeño posee actualmente un estimado de 1,391 Bitcoins (valorados en unos 51,28 millones de euros al cambio de hoy).

Moody’s

Desde Moody’s afirman que, si bien este monto aún no es lo suficientemente grande como para representar una amenaza importante para la capacidad del gobierno para cumplir con sus obligaciones, el riesgo aumentará si el gobierno compra más de la criptomoneda. Así mismo, el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, aseguró la semana pasada que la adopción de Bitcoin por parte de la nación ha atraído inversión extranjera a la nación centroamericana.

Moody’s ya había rebajado la calificación de la deuda de El Salvador en julio a la categoría “Caa1”, lo que refleja “riesgo crediticio muy alto”. En ese entonces, la calificadora citó un «deterioro en la calidad de la formulación de políticas» en su decisión. Un crecimiento más lento en los flujos de remesas y la actividad económica este año afectará los ingresos del gobierno, aunque una posible reforma de las pensiones y una propuesta de emisión de bonos blockchain podrían proporcionar un respiro.

El Salvador tiene un bono de 800 millones de dólares con vencimiento en enero de 2023, que se cotiza a 78,8 centavos por dólar, lo que le da un rendimiento de más del 35%. Según Moody’s, los altos rendimientos han cortado el acceso del gobierno a los mercados de bonos extranjeros, lo que sumado a la falta de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional aumenta el riesgo de incumplimiento de pagos.

Fuente: Cinco Días, ES