Las bolsas europeas se vuelven a derrumbar por la crisis del coronavirus

Los programas de ayudas aprobados por gobiernos y bancos centrales no alcanza para cubrir los golpes que sufre la economía mundial por los efectos de una pandemia de la que se desconocen sus alcances.El Cronista

Las bolsas europeas volvían a caer, dejando de lado los amagues de recuperación que mostraron en las últimas ruedas, producto de que cada vez más países avanzan en la paralización de sus economías para contener el coronavirus.

Los futuros de Wall Street vuelven a rozar el máximo permitido, y las Bolsas europeas sufren un nuevo derrumbe. Este desplome acerca al Ibex, el principal índice español, a sus mínimos de 6.100 puntos.

Las señales más alentadoras que trasladó el mercado a finales de la semana pasada se diluyen. A medida que más estados deciden paralizar su actividad para intentar frenar la expansión del coronavirus, mayor es el impacto económico que tendrá la pandemia. Pocos analistas rebaten ya las alertas de recesión, y algunas previsiones van incluso más lejos.

Estados Unidos, que en un primer momento parecía haber evitado el grado de contagio de otros países desarrollados, sufre ya de lleno los efectos del parón económico. El resultado, a juicio de los analistas de Morgan Stanley, será que el PIB del gigante del norte registrará en 2020 su peor dato en 74 años, desde el final de la II Guerra Mundial.

Sólo en el segundo trimestre el PIB estadounidense podría hundirse un 24%, según las estimaciones de Goldman Sachs, que vaticina una contracción del 1% de la economía global en 2020. Estas previsiones diluyen los efectos de las multimillonarias ayudas aprobadas por gobiernos y bancos centrales para paliar la crisis provocada por el coronavirus.

Las discrepancias en EE.UU. para aprobar nuevos estímulos billonarios elevan si cabe la tensión entre los inversores.

El pesimismo se apodera de nuevo de los mercados, y Wall Street comienza la semana al límite de las caídas máximas permitidas en los futuros, un 5%. La posibilidad de un nuevo cortocircuito intimida a los inversores de Asia (-3,1% en la Bolsa de Shanghai) y de las Bolsas europeas, que replican el varapalo procedente de EE.UU.

La Bolsa española abandona los síntomas de recuperación de finales de la semana pasada. El Ibex, por primera vez desde que se acelerara el desplome a causa del coronavirus, había encadenado cuatro sesiones consecutivas por encima de sus mínimos, hasta cerrar el vienes en 6.443 puntos. En la jornada de hoy, las caídas de hasta el 4% acercan al Ibex a los mínimos registrados hace justo una semana, los 6.107 puntos del pasado lunes.

La gravedad de la crisis golpea a las aerolíneas, a raíz de las cancelaciones de vuelos adoptadas por el coronavirus, multiplicó los rumores de nacionalizaciones en el sector. 

El resto de bolsas europeas sufre una caída más contundente, próximo al 4% en índices como el Dax alemán, el Cac francés y el Ftse británico. La magnitud del impacto económico vuelve a dejar en un segundo plano la magnitud de los programas de ayudas aprobados por gobiernos y bancos centrales.

La crisis le pega en especial de lleno a firmas relacionadas con el turismo y el petróleo. Como viene siendo habitual desde el estallido de la crisis del coronavirus, los inversores se ven obligados a seguir de cerca la evolución de los mercados de deuda y petróleo. El precio del crudo inicia la semana con nuevos descensos. La negativa de Rusia a una mediación de EE.UU. en sus disputas petroleras con Arabia Saudí frustraron los rebotes previos, y el barril de Brent se repliega hasta el entorno de los u$s 26. El barril tipo West Texas, de referencia en EEUU, roza los u$s 24.

Las multimillonarios compras de deuda por parte del Banco Central Europeo (750.000 millones de euros) lograron frenar la desbandada de la renta fija. El BCE  reitera su predisposición a actuar de nuevo si fuera necesario, y la deuda amaga con una estabilidad poco habitual semanas atrás. El interés del bono español repite cerca del 0,75%, mientras que el del bund alemán roza el -0,30%, de forma que la prima de riesgo se mantiene por encima de la barrera de los 100 puntos.

El repunte de la aversión al riesgo otorga un nuevo empujón a la cotización del dólar, uno de los pocos activos refugio que están logrando atraer a inversores en medio de los desplomes de las últimas semanas. El euro sufre en el nivel de los u$s 1,07  y la libra amenaza con renovar mínimos de más de tres décadas, desde 1985, al atascarse en 1,16 dólares.

Fuente: Cronista