La tensión comercial entre China y EE.UU. pone en vilo la economía global

La tensión comercial entre China y Estados Unidos parece no tener fin. El presidente estadounidense, Donald Trump, respondió al ataque iniciado por el gigante asiático con la puesta en marcha de nuevos aranceles por importe de 100.000 millones de dólares.

En privado, los funcionarios chinos son optimistas. “Trump es impredecible en un sentido, pero también es muy predecible”, le dijo un funcionario al Financial Times. “Ha sido un proteccionista toda su vida”.

Según la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor´s, el arancel de EE UU puede afectar al 12% de los productos importados desde China. Al ser una disputa sobre tecnología y propiedad intelectual, añaden, podría impactar a artículos que incluyen ordenadores y teléfonos móviles. La primera reprimenda china ataca desde la carne de cerdo, frutas y vino hasta metales como tubos de acero que se compran a Estado Unidos.

Mañana el mandatario asiático dará quizás el discurso más esperado de su presidencia. En la apertura de un foro organizado por el gobierno chino en la Isla de Hainan, el desafío de Xi será delinear nuevas y audaces reformas económicas y medidas para abrir mercados sin parecer que está cediendo ante la presión comercial de EU.

“En Boao, Xi Jinping proporcionará las respuestas más concretas y fidedignas. Los participantes conocerán las nuevas medidas de reforma que implementará China”.
Sin embargo, las hostilidades comerciales de la semana pasada han reforzado la posición de los funcionarios de línea dura que argumentan en contra de hacer concesiones comerciales o de apertura de mercado a EU. “Es muy delicado”, indició un asesor de política del gobierno chino publicado por Financial Times. “No queremos agravar la situación, pero si no respondemos sólo alentaremos a Trump”.

Fuente: Financial Times