La tecnología de transformación digital a la que apuestan los bancos

La transformación digital alcanza en mayor o menor medida a todas las industrias y empresas. Hoy casi nadie puede (ni quiere) desaprovechar las oportunidades que ofrecen las distintas herramientas tecnológicas. La evolución digital de los usuarios y consumidores así lo demandan. Pero hay un sector que está obligado a ir siempre un paso adelante del resto en materia de innovación: los bancos.

¿Por qué los bancos están “obligados” a acelerar su transformación digital? Hay varios factores. Uno de ellos quedó más que en evidencia en estos meses de pandemia, cuarentena y distanciamiento social: tanto su operación interna como la atención a sus clientes debió virar inmediatamente a un entorno casi exclusivamente digital. Las entidades más avanzadas en la materia fueron indudablemente las que menos impacto tuvieron ante el repentino cambio de hábitos a los que todos nos vimos obligados.

Pero ese no es el único motivo. Mucho antes de que el Covid-19 se diseminara por todo el planeta, los sectores bancarios tradicionales ya venían teniendo la necesidad de encarar profundos procesos de transformación por la competencia que les empezaron a presentar las Fintech. Con herramientas de analytics, aplicaciones de customer service que funcionan 24×7, integración de plataformas, inteligencia artificial, big data y muchas herramientas más, de pronto tomaron la delantera en la generación de estrategias de microtargeting y servicios diferenciales para sus clientes.

Por otro lado, el avance tecnológico en los servicios financieros también ofrece hoy plataformas para realizar transacciones en tiempo real y con sistemas de e-trading para la compraventa de acciones, commodities, derivados y títulos públicos a velocidades cada vez mayores. Entonces, planteada la necesidad de avanzar en la transformación digital, la cuestión pasó a ser cómo, es decir a través de que tecnologías se podía garantizar un proceso exitoso, veloz y flexible para readaptarse constantemente a nuevos desafíos.

Open Banking: la revolución del “ecosistema abierto”

Frente al avance de las Fintech, importantes bancos internacionales diseñaron y construyeron con la asesoría de Red Hat, para sus sectores de investment banking y retail, una infraestructura tecnológica que les permitió resolver esos desafíos con plataformas abiertas, que posibiliten un constante desarrollo y evolución. Y enseguida ese camino fue seguido en Argentina por bancos como Galicia, Hipotecario, Santander y BBVA, entre otros.

“En Banco Hipotecario empezamos a trabajar con las plataformas abiertas de Red Hat en 2018 por la necesidad que teníamos de actualizar nuestro middleware y adaptarlo a los nuevos requerimientos de la industria. Desarrollamos toda la plataforma de APIs y Microservicios dada la necesidad de interconectividad e interoperabilidad requerida en el nuevo mundo digital. Este desafío lo encaramos teniendo en cuenta que debíamos recorrer un camino de adopción de tecnologías innovadoras y un cambio en la cultura de nuestra gente. Actualmente todos los canales y todos los sistemas del Banco interactúan con esta nueva plataforma”, comenta Julieta Albala, Cio de Banco Hipotecario.

En Banco Hipotecario empezamos a trabajar con las plataformas abiertas de Red Hat en 2018 por la necesidad de actualizar nuestro middleware y adaptarlo a los nuevos requerimientos de la industria.
Julieta Albala, Cio de Banco Hipotecario
La transformación digital que promueve Red Hat, basada en la filosofía “open source”, se puede desagregar en tres elementos fundamentales. Por un lado está la tecnología en sí, su arquitectura, que se vuelve mucho más poderosa cuando es abierta y genera comunidades de colaboración con los clientes, los partners y los distintos proveedores, además de la gente interna del banco. En segundo lugar, esa tecnología debe estar acompañada por una agilidad de los procesos. Y, por último, como señalaba Albala, hay un aspecto cultural: el “ecosistema abierto” debe abarcar también a todos los niveles de la organización, como células que trabajan en grupo.

Se trata, en definitiva, de un “open bank”, es decir un banco que además de implementar tecnologías de código abierto, con infraestructura escalable y estandarizada, crea también un ecosistema con modelos de liderazgo e innovación abiertos, en los que distintos grupos de colaboradores aportan, desde su lugar, respetando su diversidad y aprovechando sus capacidades distintivas, a un objetivo en común: crear soluciones innovadoras que permitan resolver los desafíos tecnológicos actuales.

Las ventajas son concretas
Una de las grandes ventajas que advierten los bancos al trabajar en un entorno abierto es la agilidad con que pueden lanzar al mercado las nuevas funcionalidades de negocio. “En Banco Hipotecario lanzamos a principios de 2019 un proceso de alta de cliente digital, con reconocimiento biométrico y facial, proceso que permite abrir un paquete de productos 100% autogestivo por parte del cliente. Y lo importante es que este desarrollo se realizó en cuatro meses. Los clientes evolucionan, sus necesidades cambian y lo que es necesario hoy, en un año queda obsoleto”, ejemplifica Albala.

Una de las grandes ventajas que advierten los bancos al trabajar en un entorno abierto es la agilidad con que pueden lanzar al mercado las nuevas funcionalidades de negocio.

Otra de las ventajas del modelo open source es la interoperabilidad con otros sistemas, incluso con los llamados “propietarios”. “Hoy en día la gran mayoría de las empresas lo que busca es apertura, no tener un corsé, no tener que resolver todo con una marca. Lo que buscamos permanentemente en Red Hat con un modelo open source empresarial es poder convivir, integrar, interoperar y dar al cliente esa posibilidad de libertad y portabilidad entre distintos sistemas “, resume Jorge Payró, director general de Ventas de Red Hat Argentina.

Aún cuando los logros alcanzados por los bancos argentinos que han confiado en la filosofía open source han sido numerosos y los han conseguido en poco tiempo, la tecnología no da tregua. Herramientas como edge computing, inteligencia artificial, machine learning, realidad aumentada, realidad virtual e internet de las cosas ya están listas para integrarse a sus plataformas.

Fuente: La Nación