La Palta: reina de la mesa

Ya lo dijo el misionero franciscano Fray Bernardino de Sahagún, tras la conquista de México, en su Historia general de las cosas de la Nueva España: los aguacates (paltas en estas latitudes) “son preciosos”. Y deliciosos.

Hoy la palta forma parte de la cocina de todos los días en ensaladas, sándwiches, en el sushi. Y si bien carga con el estigma de ser calórica (100 g de palta aportan unas 160 calorías), habrá que hacer un esfuerzo titánico para dejarla a un costado del plato.

Tal como cuenta, aunque existen numerosas variedades de paltas (Fuerte, Torres, Lula y un gran etcétera), la Hass es la más cultivada y consumida a nivel mundial. Su historia es curiosa: un cartero de California, Rudolph Hass, con sus ahorros compró un campo en La Habra Heights, en el condado de Los Ángeles. Compró también semillas y contrató a un experto para que lo ayudara a injertar sus plantines con la variedad Fuerte. Todo funcionó bastante bien, salvo por una planta que fue reinjertada tres veces, pero no hubo caso. Hass quiso descartarla, pero la dejó “para ver qué salía”. Lo que salió fue este fruto con piel similar a la del cuero que pasa de verde a morado negro una vez madura.

En 1935, Rudolph Hass obtuvo la patente, la primera en la historia entregada a un árbol. Hoy, todos los árboles de palta Hass del mundo provienen (y son clones) de ese único árbol que creció de casualidad.

“En la Argentina, el área productora de palta Hass se desarrolla en el NOA, especialmente en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy. Hay plantaciones menores en Corrientes y Misiones. Se calcula que hay unas 1200 hectáreas plantadas cuya mayor superficie se encuentra en Tucumán. Fue introducida al país en 1968 desde Chile, por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán”, explica el ingeniero agrónomo Carlos Aguirre, investigador de Frutales Tropicales del INTA Yuto.

Los beneficios a la salud

  • Es buena para el colesterol. Ayuda a regular los triglicéridos y su contenido de Omega 3 reduce el “colesterol malo”.
  • Rica en magnesio, alto contenido de ácido ascórbico, cobre, hierro, fósforo, magnesio, potasio, ( contiene 60 veces más potasio que la banana).
  • Fuente de manganeso, micronutriente esencial para el adecuado funcionamiento del cerebro y metabolismo de los carbohidratos.
  • Rica en glutatión, un antioxidante que contribuye a prevenir ciertos tipos de cáncer y alteraciones cardíacas, así como la neutralización de radicales libres que causan daños cerebrales
  • Alta concentración de luteína, un fotoquímico también conocido como carotenoide que protege contra enfermedades de la vista.
  • Alto contenido de ácido fólico, necesario en las embarazadas pues interviene en la formación del tubo neural del feto.
  • Fuente de vitaminas A, B1, B2, B3 y B6. También se destaca su gran aporte de vitamina E de gran acción antioxidante y aliada contra los síntomas del envejecimiento, la prevención del cáncer y las enfermedades cardiovasculares.
  • Fuente de vitamina C, que refuerza las defensas del organismo.
  • 100 gramos de pulpa de palta aportan alrededor de 160 calorías, 2 gramos de proteína y 15 gramos de grasas saludables. Y aunque contiene 9 gramos de carbohidratos, 7 de ellos son fibra, por lo cual sólo 2 gramos son carbohidratos “netos”. Por esta razón muchos expertos consideran a la palta un alimento amigable para las dietas bajas en hidratos de carbono.

 

Fuente: Lanacion.com.ar