La OCDE plantea una ofensiva internacional para gravar más a Google

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reveló “una propuesta unificada” para acometer una histórica reforma de las normas y principios fiscales, que regulan las relaciones comerciales internacionales.

Su idea es que todos los países se pongan de acuerdo para crear una ‘tasa Google’ conjunta que permita gravar más a los gigantes tecnológicos.

La propuesta es dar un mayor margen de actuación a los gobiernos para gravar las actividades de empresas como Google, Apple, Facebook o Amazon.

Pide, por ello, que las compañías paguen impuestos también en los mercados donde generan sus beneficios, y no solo donde tienen presencia física.

“Las normas actuales, que datan de la década de 1920, ya no son suficientes para garantizar una asignación equitativa de los derechos fiscales en un mundo cada vez más globalizado”, reconocen los autores de la propuesta, que sostiene que en la era digital la asignación de derechos fiscales “ya no puede circunscribirse exclusivamente en función de la presencia física”.

La propuesta de la organización pretende abordar los retos planteados por la digitalización de la economía y garantizar nuevos derechos impositivos a países donde los usuarios tienen acceso a modelos de negocio altamente digitalizados, señala el documento.

En este sentido, el texto reconoce que actualmente una empresa no residente está sujeta a impuestos sobre sus ganancias comerciales solo si tiene un establecimiento permanente en una jurisdicción, lo que significa tener alguna forma de presencia física.

Sin embargo, los autores de la propuesta afirman que la digitalización ha distorsionado la aplicabilidad de esta regla, ya que las empresas pueden hacer cada vez más negocios con clientes en una jurisdicción sin tener presencia física allí. “Las empresas pagarán su parte justa allí donde tengan actividades y donde obtengan beneficios. Los países que actualmente no pueden gravar a los gigantes digitales podrán hacerlo”, subraya la OCDE.

Asimismo, la propuesta planteada por la organización internacional contempla que los gobiernos nacionales y las multinacionales afectadas tengan acceso a mecanismos legales de prevención y resolución de conflictos “legalmente vinculantes y efectivos”.

La OCDE, que asumió la tarea de reformar la fiscalidad internacional a petición del G20, someterá a consulta pública su propuesta durante el próximo mes de noviembre con vistas a alcanzar un acuerdo al respecto en enero de 2020.

“Este plan reúne elementos comunes de las propuestas existentes, que involucran a más de 130 países, con aportaciones de gobiernos, empresas y la sociedad civil y nos acerca al objetivo final de garantizar que todas las multinacionales paguen su parte justa”, ha indicado el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, durante la presentación de la propuesta en París.

En este sentido, el mexicano ha advertido de que si no se llega a un acuerdo al respecto en 2020, “aumentaría en gran medida el riesgo de que los países actúen unilateralmente”, con consecuencias negativas para la economía global. “No debemos permitir que eso suceda “, ha apostillado.

UN PASO ADELANTE

El gigante del comercio electrónico Amazon ha señalado que las propuestas planteadas por la OCDE “son un importante paso adelante”, subrayando que llegar a un amplio acuerdo internacional sobre los cambios en los principios fiscales internacionales “es fundamental para limitar el riesgo de doble imposición y medidas unilaterales distorsionadoras y para propiciar un entorno que fomente el crecimiento del comercio mundial”.

“Continuamos apoyando y contribuyendo activamente al trabajo de la OCDE para lograr una solución consensuada con respecto a los impuestos dentro de la economía internacional en constante evolución”, ha señalado la multinacional de Jeff Bezos en un comunicado.

Por su parte, desde Google se han remitido a la postura expresada el pasado mes de junio por la compañía, que se había mostrado partidaria de avanzar hacia un nuevo marco global e internacional sobre cómo se grava a las empresas multinacionales. “Durante más de un siglo, la comunidad internacional ha desarrollado tratados para gravar a las empresas extranjeras de manera coordinada. Este marco siempre ha atribuido más ganancias a los países donde se producen productos y servicios, en lugar de donde se consumen. Pero es hora de que el sistema evolucione, garantizando una mejor distribución de los ingresos fiscales”, indicaba la compañía.