Con la Ley de Bases y el paquete fiscal bajo asedio en el Senado, el Gobierno prepara el terreno para el Pacto de Mayo

Con la Ley de Bases y el paquete fiscal bajo asedio en el Senado, el Gobierno prepara el terreno para el Pacto de Mayo

Parece haber quedado definitivamente atrás el objetivo original del Gobierno de llegar a la firma del Pacto de Mayo con la nueva versión de la Ley de Bases y el paquete fiscal convertidos en ley. Luego de que se cayera la posibilidad de emitir un dictamen el jueves pasado, el debate de las reformas continuará este lunes en comisiones del Senado, donde la oposición ya dejó en claro que forzará modificaciones al texto llegado desde Diputados, y donde el oficialismo reconocen su incapacidad para impedirlo, si quiere ver las iniciativas aprobadas en algún momento.

Mientras tanto, continúan, dentro del Ejecutivo, las deliberaciones y, fuera, las negociaciones con la dirigencia de todo el arco político para terminar de definir qué características -y qué invitados- tendrá la firma del pacto, el próximo sábado 25 de mayo.

El plenario de comisiones que debate la Ley de Bases y el paquete fiscal volverá a reunirse desde las 15 y otra vez recibirá a expositores de distintos sectores. La agenda incluye -como reclamó el peronismo kirchnerista- referentes gremiales como el propio Héctor Daer, uno de los secretarios generales que tiene la CGT, y Hugo Yasky, que comanda una de las CTA, que la semana pasada concretaron un paro general de 24 horas contra del gobierno libertario y que piden frenar los paquetes de reformas.

En otras palabras, no sólo no existe fecha fijada para dictaminar, ni está aún resuelto cómo será eventualmente el dictamen que firmen los senadores de La Libertad Avanza junto fuerzas aliadas o dialoguistas como el PRO, la UCR o el peronismo federal, sino que la participación de medio centenar de nuevos expositores podría demorar aún más el debate, que el Ejecutivo pretendía tener liquidado la semana pasada. Algunos legisladores, incluso aliados del oficialismo, planteaban serias dudas de que den los tiempos para que esta semana se llegue a dictaminar.

El PJ-K, que en la Cámara Alta retiene a más de 30 senadores y no está muy lejos de los números necesarios para frenar el tratamiento de cualquier iniciativa en el recinto, apunta a rechazar el paquete de reformas y a complicar su tratamiento. En la oposición dialoguista -sobre todo desde la UCR y el peronismo federal- surgieron claros cuestionamientos sobre puntos clave del proyecto como el capítulo dedicado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) -que establece un programa de beneficios a inversiones mayores a los 200 millones de dólares- o como sobre el blanqueo de capitales. Por otra parte, la reversión del impuesto a las Ganancias incluido en el paquete fiscal es rechazado por varios gobernadores, de todos los sectores, sobre todo de la Patagonia.

El Ejecutivo nacional mantiene contacto fluido con los mandatarios provinciales, determinantes para la aprobación de leyes en un Congreso en el que el oficialismo está en clara minoría, y sobre todo en el Senado, donde tanto la fuerza de los gobernadores como la debilidad del Gobierno libertario es aún mayor. Solo a fines de la semana pasada viajaron a la Ciudad de Buenos Aires media docena de mandatarios, tanto del PJ, como radicales, como de fuerzas provinciales, para participar de encuentros que incluyeron al ministro del Interior, Guillermo Francos y al ministro de Economía, Luis Caputo. Algunos de ellos piden una cumbre con el Presidente.

Que la Ley de Bases y el pacto fiscal queden aprobados antes de la firma del Pacto de Mayo es muy poco probable, no solo porque es difícil -aunque no imposible- que de mínima haya un dictamen del Senado esta semana, sino porque de recibir modificaciones, aunque los proyectos sean tratados en el recinto de la Cámara Alta la semana próxima, todavía deberán regresar a Diputados para su sanción definitiva.

Pese a que el evento tendrá tal vez menos impacto discursivo que el que tendría con las leyes sancionadas, Milei, sus colaboradores y su Gabinete continúan trabajando en el diseño de la firma del Pacto de Mayo, no solo en lo que será su contenido -algunos gobernadores piden incluir cláusulas propias-, sino respecto a quiénes estarán incluidos en la rúbrica del documento político, de la que parte del peronismo ya anunció que no participará.