La incertidumbre aumenta el interés en ser ciudadano en EE.UU.

En general cuando el panorama electoral es incierto en cualquier país de América Latina, los inversores comienzan a analizar países seguros para invertir. Pero cuando la crisis recrudece aún más, también buscan países seguros en los cuales puedan vivir, como último recurso.

Eso es lo que parece estar pasando con los argentinos. Las consultas sobre alternativas para invertir y vivir se han multiplicado. No es para todos, pero el conocimiento de la Florida, el lugar de mayor concentración de la inversión de los argentinos en EEUU, lo facilita.

“Este año Argentina vive esa situación, pero con una característica particular que nos sorprende” comenta Pablo Hoberman, CEO de Urbis Real Estate, una de las compañías de servicios inmobiliarios más grandes de los Estados Unidos para el mercado latino. “En esta oportunidad, vemos que una gran parte de la demanda de los últimos 2 meses está asociada a lograr la residencia en los Estados Unidos. Antes el foco era poder invertir. Hoy el foco es cómo me resguardo y puedo tener la posibilidad de vivir en EEUU en caso que las cosas empeoren”.

Muchas personas no conocen esa facilidad pero ya se volvió un tema recurrente en medianos y grandes inversores acostumbrados a ver a EEUU y la Florida, en particular, como destino que de ser turístico puede pasar a ser de residencia permanente.

“Quien invierte en proyectos aprobados por el gobierno americano para esta facilidad, logra el ingreso al país con una Visa tipo EB-5. La inversión a realizar debe ser de 500 mil dólares y a cambio obtiene una Green Card, la tarjeta de residencia legal para vivir y trabajar” indica Hoberman.

Esto le permite al inversor residir y trabajar legalmente y en un plazo de aproximadamente 5 años recuperar lo invertido. Los gastos de abogados no son menores, ya que pueden oscilar entre 50.000 y 70.000 dólares para lograr esta facilidad. La ventaja que tiene este tipo de visas sobre las visas de trabajo tradicionales -además de ser estas últimas muy difíciles de conseguir porque hay que tener una empresa que emplee a la persona- es que este programa le otorga el Permiso de Residencia y Trabajo mientras que con la visas de trabajo (E-2) no se logra obtener el Permiso, la famosa Green Card.

“Es decir que por una suma igual o superior a 500.000 dólares invertida por 5 años, cualquier persona obtiene la residencia para él y su familia -esposa e hijos-“ indica Pablo Hoberman.

Esto viene ocurriendo, por ejemplo, con muchos empresarios venezolanos que ven en esta facilidad la oportunidad de ingresar al mercado americano. Por supuesto, no es para todos, pero es un buen reaseguro que a muchos los hace dormir mejor si los tiempos empeoran en su país. Pasa con muchos empresarios de diferentes países de América Latina y ahora parece haberle tocado a la Argentina, donde el interés se disparó en las últimas semanas y las consultas son constantes.

La inversión se realiza en proyectos aprobados por el gobierno y el objetivo es que impulsen la creación de empleo. Tener la Green Card, con la posibilidad posterior de ser ciudadano estadounidense es un gran atractivo para muchas personas que viven en América Latina y tienen capacidad financiera para hacerlo.

Según Pablo Hoberman, existe otra razón adicional para este incremento de interés en el tema. “Con las nuevas políticas sobre migraciones en el país, este beneficio sufrirá un cambio importante a partir de noviembre. De 500.000 dólares de inversión se pasará a 900.000 dólares, lo que hará más restrictivo el beneficio. Entendemos que esto también está influyendo en el incremento significativo de consultas que tenemos sobre el tema. Para quien quiere asegurarse esta facilidad, ahora el tiempo es clave para toma decisiones”