La economía ante un clima de incertidumbre regional

El segundo semestre comenzó cargado de incertidumbre. Sin motores claros y con varios indicadores deteriorados, las turbulencias que afectan a la región no son una noticia alentadora.

Consumo. La suba del dólar, el deterioro del mercado de trabajo y la incertidumbre que reina en la región lleva a una mayor cautela entre los consumidores. De hecho, la confianza del consumidor anotó un retroceso de 14,4 por ciento en junio respecto del mismo mes del año pasado. Así lo estimó la Universidad Di Tella.

En coincidencia, un informe de la consultora Kantar Worldpanel consignó que el consumo en los hogares de menores recursos bajó en abril y mayo un 2 por ciento frente a una aceleración de la inflación y la consecuente pérdida de salario real. Según el informe divulgado días atrás, los hogares del nivel “bajo inferior” achicaron el tamaño de sus compras para afrontar las condiciones adversas.

Industria. El cambio de escenario que se produjo este año impactó fuerte en la industria, último sector en ponerse en marcha y que empezaba a crecer. La crisis financiera y cambiaria afectará a la producción, salvo en algunos sectores, como el automotor, si es que logra ensamblarse bien con el mercado brasileño. La proyección para este año en ámbitos empresarios es que la actividad manufacturera terminará con nuevas caídas y recuperaciones puntuales en apenas un puñado. Ante la actual crisis del sector, industriales admitieron que seguirá cayendo el empleo. En palabras del economista jefe y director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA), Diego Coatz: “(El empleo) va a seguir cayendo lentamente. No a la velocidad de hace un año, pero no se va a recuperar. Habrá una pérdida por goteo en unos sectores y en otros dejará de crecer”,

En este escenario -con más debilidades que fortalezas- es que se moverá la economía local.