La economía de EE.UU. creció 3,1% en el primer trimestre, menos de lo estimado

La revisión del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos indica
que la mayor economía del mundo creció en el primer trimestre un
3,1%frente al 3,2% previamente estimado.

Las revisiones a la baja de la inversión fija no residencial y la inversión en inventarios privados además de una revisión al alza de las importaciones fueron compensadas principalmente por las revisiones al alza de las exportaciones y los precios de consumo personal (PCE).

Los beneficios de las empresas disminuyeron 65.400 millones de dólares
en el primer trimestre, en comparación con la disminución de 9.700
millones de dólares en el cuarto trimestre.

Las ganancias de las entidades financieras nacionales aumentaron 7.400 millones de dólares en el primer trimestre, en contraste con una disminución de 25.200 millones en el cuarto trimestre. Los beneficios de las empresas no financieras nacionales disminuyeron 62.100 millones de dólares, en contraste con un aumento de 13.600 millones en el trimestre anterior.

Paralelamente también conocimos como el déficit comercial de bienes alcanzó los 72.100 millones de dólares en abril. Las importaciones cayeron un 2,7% hasta los 206.709 millones de dólares. Por su parte, la exportaciones registraron una contracción del 4,2% hasta los 134.590 millones de dólares. Los inventarios minoristas crecieron un 0,5% hasta los 660.900 millones de dólares.

Cabe recordar que la expansión en el primer trimestre llegó precedida por una expansión en el último trimestre de 2018 del 2,2% y después de un arranque de 2019 marcado por distintos contratiempos. Entre ellos el provocado por el cierre del gobierno más largo de la historia, con una duración de 35 días y que llegó a su fin el pasado 25 de enero.

La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) cifró el costo del mismo en 11.000 millones de dólares, considerando una cuarta parte de dicha cantidad básicamente irrecuperable.

No obstante, el giro de la Reserva Federal, que subió las tasas por última vez en diciembre pero no proyecta volver a hacerlo a lo largo de 2019, ha ofrecido cierto estímulo a las condiciones financieras en un momento en que las presiones inflacionarias no suponen un problema para Jerome Powell y el resto de funcionarios del banco central del país.

Al mismo tiempo, a lo largo de los cuatro primeros meses del año hasta abril, EEUU ha generado una media mensual de 205.000 empleos, por debajo de los 223.000 puestos de trabajo mensuales generados el año pasado. No obstante, la media de 2019 supera ligeramente la media de los 201.000 empleos mensuales creados durante los 103 meses en los que el país lleva generando puestos de trabajo. Este ciclo laboral, que comenzó en octubre de 2010, es el más largo de la historia del país.

Sin embargo, la pregunta en estos momentos es cuál será el efecto de las renovadas tensiones comerciales y ahora también tecnológicas entre EEUU y China.

Durante el mes de mayo, la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, optó por elevar los aranceles sobre un grupo de importaciones chinas por valor de 200.000 millones de dólares del 10% al 25%.

Ahora está en proceso de imponer gravámenes a un catálogo de productos chinos por valor de 300.000 millones de dólares que hasta ahora no se habían visto afectados por el pulso arancelario entre las dos mayores economías del mundo. Por su parte, China elevará sus aranceles sobre un grupo de bienes estadounidense por valor de 60.000 millones de dólares a partir del 1 de junio.

En estos momentos, el indicador GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta indica que la economía de EEUU crece en el trimestre en curso un 1,3%. Por su parte, la Reserva Federal de Nueva York estima que el avance durante el mismo periodo ronda el 1,4%.

El Economista, España