La devaluación enfría la demanda de nuevos créditos hipotecarios

El actual contexto macroeconómico, con un nivel de inflación que sigue sin dar tregua y paritarias con tope, afectaron a uno de los “comodines” del Gobierno para impulsar la economía: los créditos hipotecarios. 

En 2017, los créditos hipotecarios fueron los grandes protagonistas del crecimiento económico. Los préstamos indexados a UVA y la estabilidad del tipo de cambio registrada en 2017 dispararon la demanda de préstamos y se convirtieron en la alternativa ideal de muchas familias de clase media.

Sin embargo, la volatilidad cambiaria de mayo y los movimientos del dólar de las últimas semanas transformaron el “sueño de la casa propia” en una verdadera pesadilla e impactaron de manera directa en la cantidad de tomadores de créditos, que, al no tener una moneda local fuerte, sufren el desfase entre el préstamo que reciben en pesos y el valor de la propiedad en dólares.

Según datos del Banco Central, el mes de junio registró un volumen total otorgado de menos de $6.000 millones (equivalente a USD 202 millones), la mitad que el mes anterior y el número más bajo desde agosto de 2017, si se mide en pesos, y de 13 meses en divisas.

Desde el Gobierno estiman que la situación se normalizará cuando se estabilicen dos de las principales variables de la economía: las tasas de interés y el precio del dólar, que en todo el año avanza 51%.

Situación bancaria

En los bancos admitieron una menor cantidad de consultas por préstamos hipotecarios. La tendencia se vio en el mes de mayo y se pronunció en junio.

“La mayor volatilidad cambiaria e incertidumbre en la coyuntura impactó de lleno en el mercado inmobiliario, que registró una marcada retracción de los potenciales compradores y que se está transmitiendo en menores flujos de nuevas operaciones hipotecarias”, indicó Milagros Medrano, gerenta de relaciones institucionales y atención al cliente de Banco Macro.

En cuanto a los motivos de esta merma, la directiva de Banco Macro remarcó que “por la suba del dólar algunas operaciones debieron ser revisadas para analizar la ampliación del monto. Algunos casos fueron desistidos en búsqueda de otra vivienda y otros continuaron. Se revisaron uno a uno”.

En esta misma línea, Pedro Piñeiroa, gerente de préstamos de Banco Galicia, señaló que en los meses de mayo y junio, “las solicitudes ingresadas cayeron un 20%”. “Los clientes, en promedio, suelen pedir el 60% del valor de la propiedad. Como el banco financia hasta un 70%, todavía queda un margen para pedir una revaluación crediticia mayor”, dice Piñeiroa.

Desde el Banco Nación mencionaron: “Si se analiza la evolución de la cantidad de solicitudes web nuevas que ingresan mensualmente para el producto préstamo hipotecario, se observa que desde el mes de enero se viene registrando una merma. No obstante, se mantienen en valores superiores a los 1.000 casos mensuales”.