La citrícola San Miguel saldrá a buscar fondos al mercado

La nueva emisión (serie III), contará con tres opciones. Por un lado, una alternativa en pesos (Clase A). También habrá una nominada en dólares, a pagarse en pesos (Clase B). Y la tercera será, directamente, pagadera en dólares.

La citrícola San Miguel suscribirá una obligación negociable (ON) por hasta u$s 10 millones, ampliable hasta u$s 50 millones. Destinará los fondos a capital de trabajo y prefinanciación de operaciones, explicaron fuentes de la empresa. Dos ítems para los que la compañía recurría a bancos. Pero el restrictivo escenario financiero hizo que se recortaran las líneas que las entidades brindaban en el mercado local para este tipo de operaciones.

Todas tendrán un plazo de 10 meses y se licitarán el 17 de febrero.

La Clase A devengará una tasa de interés variable, mientras que las de las demás serán fijas.

Al 30 de septiembre de 2019, San Miguel había registrado ventas netas por $ 5318 millones, una caída interanual del 1,5%. Pese a que su resultado neto fue negativo en $ 31 millones -contra un azul de $ 1134 millones un año antes-, el resultado neto creció 120%, a $ 416 millones, y el resultado integral del ejercicio se catapultó 523,1%, a $ 6094 millones.

El ebitda, no obstante, se redujo 75,2%, a $ 350 millones. En términos de margen, un 6,6% contra el 26,2% de nueve meses de 2018.

El capital de trabajo creció 79%, a $ 8123 millones. Y su deuda neta se incrementó 51,4%, a $ 15.786 millones.