Julio Macchi: “Nos hemos acostumbrado a vivir en permanente crisis”

En momentos de incertidumbre para los inversores, BANK MAGAZINE entrevistó a Julio Macchi, presidente de Macchi Valores, para conocer su lectura de la situación, sobre todo por su amplia experiencia en el mercado de capitales argentino, que se inició en 1963. De hecho, fue Presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y también fue Presidente del Banco de Valores, entre otros cargos destacados en la City. Incluso, participó de la fundación y organización de la Caja de Valores.

Por Mariano Jaimovich

-Con la experiencia que tiene en el mercado, ¿qué visión tiene de la situación del país?
-Últimamente nos hemos acostumbrado a vivir en permanente crisis. Parece que alguna se arregla, pero rápidamente aparece otra y se acumula a las anteriores. Y esto no hay que mirarlo sólo desde el punto de vista económico o financiero, sino también emocional. Veo a la gente agobiada en su espíritu, cansada físicamente, porque mira el futuro con gran expectativa, pero rodeada de una incertidumbre feroz. Creo que estuvo acertado el Presidente Alberto Fernández en señalar en la gira que realizó que “Argentina es un enfermo que está en terapia intensiva”. Entonces, tenemos que concentrarnos todos para que el “enfermo” se vaya recuperando y pueda, paulatinamente, ir volviendo a la vida normal. Me llama la atención que con las oportunidades que podría brindar normalmente Argentina, muchos jóvenes están pensando en abandonar el país e ir a estudiar y/o trabajar en el extranjero. Si el país supera la enfermedad y sana, está llena de oportunidades y podría convertirse en uno de los motores, por lo menos, de la región.

-¿De qué manera cree que se resolverá la renegociación de la deuda con el FMI y los acreedores privados?
-Soy optimista. Veo bien orientado al Gobierno Central en este aspecto, tratando de encontrar el camino para la recuperación. El Ministro Martin Guzmán lo ha dicho bien cuando habló de que “hay que tranquilizar la economía”. La gira del Presidente por Europa fue importantísima. Le fue bien porque la encaró bien. Ahora hay que cumplir. Estos apoyos que se consiguieron de la comunidad de los países más importantes de Europa, sin menospreciar al resto, no son gratis. Hay que alinearse sin complejos, ni de inferioridad ni de superioridad. Esta gira ayuda a ir creando un “clima sanatorio” para el enfermo. Dicho de otra manera, una bocanada de aire puro cuando estamos con el respirador artificial. Por eso creo que estamos en el sendero indicado. Hay que continuar por ahí. Es como escalar el Aconcagua, si queremos intentarlo y lograrlo nos tenemos que preparar. Nos tenemos que entrenar porque hace mucho que no lo hacemos. Tenemos que dejar de hablar de las “herencias recibidas” para aprovechar los errores y aciertos que tuvieron los últimos gobiernos. Señalo, por ejemplo, en éste aspecto, el logro de haber pasado de mercado o país fronterizo a emergente, sin haber aprovechado tal circunstancia para hacer crecer nuestro alicaído mercado de capitales.

-¿Cuáles son las inversiones ideales para hacer en este momento del país? -El listado es encabezado por los sectores energético y agrícola ganadero como siempre, y una minería muy poco desarrollada. Por supuesto que hay otros, diría montones. El único límite es la imaginación, y en todo esto los argentinos somos fenomenales. Somos emprendedores, voluntariosos, exitosos, entre tantas otras cosas. Todo eso lo tenemos, pero hay que desarrollarlo.

Por un lado, se encuentra nuestra Pampa húmeda cuyas fronteras se van extendiendo y merece que se aplique un plan acuífero consistente y que lo haga sustentable. También Vaca Muerta con toda su fuerza, y la minería con el litio, oro, cobre y plata, resueltos todos los problemas contaminantes que se puedan. Si nuestros cracks del fútbol se venden a precios multimillonarios, si en rugby, en básquet y polo también son tentados nuestros jugadores, ¿cómo no vamos a poder poner a Argentina como país en el podio si hacemos las cosas bien? Estoy seguro de lograrlo. Hay que hacer como lo hicieron nuestros abuelos: arremangarse, sin llorar ni quejarse.

-¿Qué considera que puede ocurrir con las tasas de interés?
-Creo que si se sigue por el camino correcto se tienen que ir normalizando.

-¿Cuáles son sus perspectivas respecto al ByMA para este año?
-BYMA (Bolsas y mercados Argentinos) es el nuevo mercado argentino. Es una empresa de capital abierto que cotiza sus propios títulos, que recibe inversores argentinos y también extranjeros. En su actividad específica va creciendo adecuadamente. Lleva incorporada toda nueva tecnología que caracteriza a un mercado bursátil. Tiene una Caja de Valores que es reconocida internacionalmente y que sella con las depositarias y custodia los más grandes y prestigiosos a nivel global acuerdos y convenios, que podríamos denominar genéricamente operativos. Esto facilita tanto la concertación como la liquidación de las operaciones realizadas.

También ha desarrollado un banco, cuya autorización está pendiente en el BCRA. No captaría fondos pero facilitaría también tanto la concertación como la liquidación de las operaciones. Además de las empresas listadas y los “cedears” que cotizan en otros mercados, negocia índices como el S&P MERVAL, y contratos de futuro con subyacentes dólar y real brasilero. Las operaciones realizadas no van a permitir que  se conozca quién está del otro lado comprando o vendiendo. Ésta es una modalidad asumida por los mercados más prestigiosos del mundo, que hace más transparente aún la operatoria.

-¿Qué otras novedades van a mostrar?
-Se ha creado también un panel nuevo con aquellas empresas que asumen el compromiso de sustentabilidad y ética en su conducción. BYMA está en condiciones de ser uno de los grandes mercados bursátiles de la región, pero le es aplicable lo señalado en el contexto que mencioné antes. Los números de los volúmenes negociados diariamente, la cantidad reducida de empresas cotizantes y la falta de un inversor institucional, como son los Fondos de Jubilaciones y Pensiones, tal como ocurre en países calificados como emergentes y desarrollados, hace que nuestro mercado de capitales bursátil sea extremadamente pequeño, y que está en condiciones de crecer exponencialmente en la medida que el “enfermo Argentina” se cure.-