Inflación: el Gobierno celebró un triunfo en el frente económico, pero siguen las dudas en el frente político

Inflación: el Gobierno celebró un triunfo en el frente económico, pero siguen las dudas en el frente político

La inflación volvió a mostrar en abril señales claras de desaceleración: según informó el Indec, el Índice de Precios al Consumidor fue de 8,8% para el mes pasado y marcó una sola cifra por primera vez en casi medio año. El Gobierno de Javier Milei celebró el dato y avanzó con nuevas medidas económicas, pero siguen las dudas en el frente político, donde al Ejecutivo libertario todavía le cuesta dar señales de avance, sobre todo en el Congreso, mientras desde la Casa Rosada dejan trascender versiones de una posible postergación para la firma del Pacto de Mayo.

En el primer cuatrimestre del año, el costo de vida subió 65%, mientras que la inflación acumulada en los últimos doce meses fue del 289,4%. Los Regulados (18,4%) lideraron las subas, mientras que la inflación Núcleo aumentó un 6,3%. El Gobierno se entusiasma con este último número, como una proyección del futuro de la inflación, ya que no contempla los componentes estacionales del índice, ni los precios de las tarifas de servicios públicos, que este último mes pegaron fuerte. «Este fue el dato más bajo desde enero de 2023″, destacó el Ministerio de Economía.

El propio Javier Milei salió a festejar, con un mensaje de apoyo claro a su ministro de Economía, Luis Caputo: “GOOOOOOOOOOOOL…!!!”, publicó en redes sociales el Presidente, y compartió una foto donde se lo puede ver abrazando al titular del Palacio de Hacienda. Apenas después de que se conociera el dato del Indec, por otra parte, el Banco Central bajó nuevamente la tasa de interés de política monetaria, reduciéndola diez puntos porcentuales, al 40% nominal anual.

Menos entusiasmado por ahora se muestra el Ejecutivo en el frente político. Este martes se cumplió una semana desde que el mega proyecto de reformas conocido como Ley de Bases y el paquete fiscal comenzaron a ser tratados en las comisiones del Senado. El Gobierno abrió en las últimas horas un canal más firme de negociación con los bloques aliados y «dialoguistas», como el PRO, la Unión Cívica Radical y distintas versiones del peronismo no kirchnerista, que elevaron sus propuestas de modificaciones.

Como se informó, los cuestionamientos incluyen a puntos clave de los paquetes de reformas como el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), el nuevo blanqueo de capitales propuesto por el oficialismo, la eliminación de la moratoria provisional y la restitución el Impuesto a las Ganancias que figura en la reforma fiscal y que varios gobernadores rechazan. Los funcionarios encargados de recepcionar los planteos opositores fueron el segundo de la jefatura de Gabinete, José Rolandi, y la secretaria de Planeamiento Estratégico, María Ibarzabal Murphy.

Según trasmiten en las distintas fuerzas parlamentarias, la negociación sigue «verde» e incluso dentro del oficialismo hay serias dudas de que se pueda llegar a un acuerdo general para emitir un dictamen esta misma semana y aprobar los proyectos en el recinto del Senado la semana que viene, aunque de todos modos los paquetes de reformas, al recibir modificaciones, deban regresar a la Cámara de Diputados para quedar sancionados definitivamente.

En cualquier caso, el cronograma que planteaba el Gobierno cuando comenzó el debate hace una semana quedó caído: el oficialismo pretendía tener sancionadas las leyes antes del 25 de mayo, fecha que el presidente Milei había fijado para la firma del llamado «Pacto de Mayo«. En las últimas horas, surgieron en la Casa Rosada versiones de que finalmente la firma del acuerdo programático -que todavía no está claro a quiénes incluirá ni su contenido- podría postergarse. Quedan, todavía, 10 días.