Iguacel, el encargado de atenuar el shock de las tarifas

Javier Iguacel, el nuevo ministro de Energía, tendrá la difícil tarea de reemplazar al funcionario que mejor resultados le había llevado a Mauricio Macri . Nadie había logrado aportar más a la reducción del déficit fiscal que Juan José Aranguren (a través de los aumentos de tarifas) ni a la llegada de inversiones privadas, que se materializaron en el boom de proyectos en energía eólica y desembolsos millonarios en Vaca Muerta .

Macri está agradecido a la gestión de Aranguren. Sin embargo, considera que necesitaba salir del Gobierno por el desgaste que le habían provocado los aumentos de tarifas. Esa política se mantendrá, pero Iguacel, de 43 años, será el encargado de darle malas noticias a la industria petrolera, de la cual proviene. Este ingeniero en petróleo trabajó en YPF y en Pluspetrol. El sendero de aumentos de los precios mayoristas del gas está establecido en dólares. El último ajuste se dio cuando la moneda estaba a $20,50. La devaluación llevó al peso por encima de los $28. Con esos valores, la Casa Rosada da por sentado que tendrá que sentarse a negociar con el sector privado para ir más lento en el ritmo de aumentos. Iguacel será el encargado de buscar esos consensos con sus excolegas.

Para la mirada de la sociedad, Iguacel funciona por contraste. Este ingeniero en petróleo casi desconocido a los ojos del público masivo era hasta ahora el jefe de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), un organismo que en la gestión kirchnerista estuvo a cargo de Nelson Periotti, pero dentro de la órbita de José López, preso desde el año pasado y ahora sometido a juicio oral por corrupción.

Al frente de Vialidad, Iguacel mostró a los ojos de Macri y del jefe de Gabinete, Marcos Peña , que es capaz de trabajar en equipo. También cultivó una buena relación con los gobernadores, actores fundamentales en lo que queda de gobierno.

A la imagen del exfuncionario ocultando bolsos en la madrugada, Iguacel trató de oponerle mayor transparencia en las licitaciones.

Dice que ese cambio de norte le permitió ahorrar al Estado un 40% en los costos de construcción y reparación de rutas, algo que suele comentar con el presidente Macri una vez al mes, cuando el equipo de Guillermo Dietrich le presenta la marcha de la gestión.

Fuente La Nación