Gustavo Cañonero salió a «bancar» a la gestión económica del Gobierno

Gustavo Cañonero salió a «bancar» a la gestión económica del Gobierno

Gustavo Cañonero: «El mercado es muy injusto con el Gobierno porque está haciendo todo lo que puede»
Cañonero sostuvo que el mercado debería ver la convicción fiscalista del Gobierno, que «claramente va a representar un ancla» mientras que la otra ancla «es que la sociedad está respondiendo bien y está apoyando».

Gustavo Cañonero:

«El mercado es muy injusto con el Gobierno porque está haciendo todo lo que puede

Gustavo Cañonero es uno de los tantos economistas repatriados con la llegada del macrismo a la Argentina. Si bien llegó primero al sector privado (fue director de Grups SBS y trajo al fondo Templeton el país), luego recayó como vicepresidente segundo del Banco Central bajo la administración de Luis Caputo, primero, y luego de Guido Sandleris.

Ahora, el actual director y Portfolio Manager del banco CMF, que bajo perfil, salió a «bancar» a la gestión económica del Gobierno libertario en medio de la corrida cambiaria y el derrumbe de los bonos. «El mercado es muy injusto con el gobierno, porque está haciendo todo lo que se puede y a veces se olvida de la terrible herencia que se recibió», dijo Cañonero durante un webinar con los clientes de la entidad.

El ex Deutsche Bank que además fue economista del FMI sostuvo que el mercado debería ver la convicción fiscalista del gobierno que «claramente va a representar un ancla» mientras que la otra ancla «es que la sociedad está respondiendo bien y está apoyando». «Ambas cosas debieran facilitar una fuerte desaceleración en la inflación: un ajuste fiscal fenomenal y un peso fuerte debería empujar muchísimo hacia abajo la inflación», indicó.

Siguen sobrando los pesos y faltan reservas

«Por ahí ese optimismo del mercado se fue perdiendo pero todavía hay razones para pensar que el quiebre de la inflación hacia abajo sigue. Lo que nos queda todavía lamentablemente es que a pesar de la fuerte de limpieza del balance del Banco Central siguen sobrando los pesos y faltan reservas; y esto es parte del problema heredado», arrima Cañonero para deslizar que concuerda con la idea oficial de ir lentamente con la quita de restricciones cambiarias.

Los cálculos del PM de Banco CMF marcan que si bien el Gobierno ha mejorado la situación de exceso de pesos, todavía queda mucho resto y «ese resto todavía hay que administrarlo». «Yo entiendo perfectamente que no se quiera abrir el cepo, que no se quiera tomar el riesgo de abrir las restricciones cambiarias y que el Gobierno se afirme en su anclaje fiscal y anclaje monetario», puntualizó Cañonero. «Por ahí no todos piensan igual y el mercado está un poco más nervioso y por eso hay que ir viendo lo que pasa». se atajó.

Para el economista, probablemente se necesite una evidencia más fuerte de que los precios están quebrando hacia abajo, de que la inercia va a finalmente a desacelerar.

«Va a ser difícil extraer esa información pero me parece que eso es lo que debiéramos ver y eso es lo que finalmente con el tiempo debiera convencer a la sociedad, al mercado de que el camino, vamos en un buen camino. Obviamente el tema es el tiempo, la transición y cuánta ansiedad hay en todos los ámbitos», señaló.

Otras definiciones de Cañonero en el webinar de Banco CMF son las siguientes:

«El Gobierno dejó de comprar dólares y con eso nos empezamos a preocupar. Había una proyección de lo que era el segundo semestre, se veía que se podía comprar muy poco o vender, después de haber comprado US$ 17.000 millones en el primer trimestre, en parte porque la estacionalidad cambiaria y en parte porque seguía el blend de los exportadores que le permitía seguir vendiendo en el contado con liquidación una fuerte cantidad de dólares, US$ 8.000 millones en el primer semestre. Eso lo sabíamos».

«Viendo que se compraron bastante más reservas de lo que fue el aumento de la deuda importadora, quiere decir que realmente se empezó a normalizar un poco todo ese desbalance que se había creado con los importadores.

Eso es algo que a veces uno no piensa, pero recuerden, eran US$ 50.000 millones de deuda contra un histórico de la mitad. Bueno, eso sobraba, eso es parte de todo el desquicio que hay que ir desarmando y que el gobierno de a poco lo está haciendo. ¿Que eso impide una acumulación de reservas mayor? Es verdad, pero al mismo tiempo se está resolviendo un pasivo que de todas maneras había que enfrentarlo eventualmente».

El Gobierno trata de ganar tiempo y mejorar la situación actual

«Hoy, tenemos muchos menos pasivos en el Central, obviamente muchos más pasivos en el Gobierno porque hubo un traspaso y eso va a seguir con los últimos anuncios del viernes. Pero difícilmente se pueda abrir el cepo sin riesgos y por eso el Gobierno trata de ganar tiempo y mejorar la situación actual. ¿Cómo se mejora esto? Bueno, comprando reservas, aumentando la demanda por pesos, que va a quitarle pasivos remunerados al Central o al Gobierno y, al mismo tiempo, estirando la madurez de la deuda que se genera por absorber los pesos».

«Reduciendo el exceso de peso podemos tener mucha más oportunidad de abrir el cepo. Obviamente debiéramos reconocer algún tipo de cambio que no va a ser el oficial sino que va a ser más alto pero en pos de un cambio de régimen total que es una apertura mayor. Yo creo que el Gobierno podría empezar a probar esto parcialmente o gradualmente.

Hoy somos expertos en la represión financiera y por eso podríamos elegir los sectores de la economía que le permitan cierta libertad. Tiene sus riesgos y por eso el gobierno no los quiere tomar pero es una opción y me parece que la otra opción es la que toma el gobierno que es seguir con el empuje fiscal, seguir con la absorción lo más que se pueda de la moneda gracias a ese superávit fiscal y de a poco ir reduciendo este exceso para finalmente abrir con más confianza».

Y después estaba el déficit fiscal, otros cinco puntos proyectado

Todo eso hacía muy difícil esta salida y de a poco estamos dando los pasos con los desafíos que esa propia situación inicial representa».

«El cepo puede estar más tiempo porque en una salida robusta y controlada exige tener más reservas y menos pesos de los que tenemos hoy. Uno siempre puede intentar hacerlo y correr el riesgo, pero en este caso lo que hay que incorporar me parece es el riesgo que uno quiere tomar y me parece que sobran todavía muchos pesos.

Entonces el gobierno, me imagino, va a ir esperando a medida que va mejorando ese desbalance en el tiempo y con eso va a tener una mejor oportunidad de abrir sin que haya una inestabilidad muy grande».

«Creo que la inflación debería ceder primero y eventualmente eso permitiría una mejor percepción y eso empujaría a los activos argentinos. Un riesgo país de 800 puntos es una meta exigente diría yo. Tal vez no para el corto plazo. También una ayuda del FMI puede contribuir a la baja en ese sentido. Mi interpretación , conociendo bastante la institución es que la ayuda va a venir. Se tiene que definir un programa.

Hay algunas discusiones sobre el tema monetario. Falta todavía el aceptar que Argentina puede ser bimonetaria y que eso permite fomentar la demanda por pesos para que eso ayude a una salida más rápida. A veces eso contradice un poco con la opinión del Presidente sobre la banca Simon y sobre la eliminación del peso en el tiempo. Y no ayuda, menos en el contexto actual donde necesitamos utilizar todos los elementos que nos permitan salir más rápido de este cepo que es tan terrible».
El Economista

Fuente: El Economista