¿Revival del cepo kirchnerista con el dólar blue y las cuevas?

Con las nuevas reglas de juego, volvió un clásico de la City: los ‘coleros’, como se denomina en la jerga financiera a aquellos empleados de cuevas del microcentro que se dedican a comprar dólares en los bancos para revenderlos en el blue.

Por Mariano Gorodisch: ¿revival del cepo kirchnerista con el dólar blue y las cuevas?

Esto fue, justamente, lo que hizo bajar al billete, ya que las financieras pudieron así hacerse de vuelta de las divisas que se le habían ido por el blanqueo. Es que muchos de sus clientes que tenían plazos fijos en cuevas los retiraron para adherirse al sinceramiento fiscal y los mesadineristas se habían quedado sin reposición de ‘mercadería’.

La vuelta de los coleros y de las cuevas hace acordar a una de las primeras cosas que hizo Alejandro Vanoli cuando, hace cinco años, fue ascendido de presidente de CNV a presidente del Banco Central: llamar a los corretas (como se denomina en la jerga financiera a los mayoristas del dólar blue) para pedirles colaboración: “Quiero calma cambiaria. No me gustaría tener que escracharlos y clausurarlos”, fue, palabras más, palabras menos, la forma en que los amedrentó. En rigor, no había hecho más que cumplir la orden que le dio la presidenta Cristina Kirchner: “Tenés que achicar la brecha del dólar oficial con el blue, el MEP y el contado con liqui”.

“Vanoli pidió en buenos términos bajar los ánimos y el mercado, por temor y en parte porque el ambiente no beneficia a nadie, colabora como puede”, confiesan los corretas.

“Ahí el blue bajó porque lo empujaron, y no había nadie que tuviera ganas de ponerse en la línea de disparo. Es entendible”, recuerda un conocedor del dark market.

“Preferimos no operar por una semana y colaborar con el gobierno antes de que nos escrachen y tengamos problemas para operar por varias semanas”, advertían en una mesa de dinero, allá por el 2015. ¿Revival?