Gorodisch: cómo un pequeño ahorrista puede invertir en ladrillos

El Crowfunding permite la democratización de las inversiones con un monto mínimo para ingresar y participar de este sistema.   Además, apuesta a la federalización de la inversión, ya que los ahorristas interesados pueden participar desde cualquier parte del país.   También apunta a desarrollar proyectos financiados por inversores que formen parte de esta comunidad colaborativa en si misma.

La propuesta permite que quienes hasta el momento estaban excluidos de las inversiones inmobiliarias, ahora tengan mayor facilidad para participar y aprovechar sus beneficios.

Por Mariano Gorodisch

En un país donde la inflación es constante, el panorama para ahorrar suele ser muy complejo. Lo poco que se puede ir juntando pierde valor y se suele desvalorizar rápidamente. Por eso, para los pequeños ahorristas invertir en ladrillos es una de las principales opciones a tener en cuenta.

“Lo interesante de esta propuesta es que apunta a los ahorristas de todo el país, no sólo de Buenos Aires. Quienes estén en el interior, también podrán considerarlo una opción de resguardo de capital.

El bajo monto para ingresar permite una democratización y federalización que hace que sea más accesible para todos”, detalla Víctor Zabala, creador de Sumar Inversion que, a través de su sistema de crowdfunding inmobiliario, apunta a que millennials y pequeños y medianos ahorristas puedan acceder a participar a través de la compra de diferentes módulos con valores que comienzan en los mil dólares.

La propuesta permite que quienes hasta el momento estaban excluidos de las inversiones inmobiliarias, ahora tengan mayor facilidad para participar y aprovechar sus beneficios.

Recientemente se terminó la obra de la primera casa en el mundo financiada a través del crowdfunding inmobiliario, ubicada en el barrio Pilará, en Pilar. El concepto de las viviendas que promueve Zabala se basa en incorporar nuevas formas de habitar los espacios y de conectarse con ellos. No solo a través de los materiales y la tecnología, sino también a partir de la relación funcional de sus espacios y la conexión entre el interior y el exterior.

Por medio de la estructura legal del fideicomiso, Estudio Zabala permite aportar capital para adquirir terrenos o para la construcción de unidades de viviendas diseñadas cuidadosamente bajo su concepto arquitectónico, en excelentes zonas de CABA o barrios cerrados de Pilar, Tigre y Escobar.

El inversor puede aportar, módulos de mil dólares o más, a cambio de un porcentual de participación en el proyecto del fideicomiso a desarrollar. La inversión puede hacerse en pesos al valor del tipo de cambio, la rentabilidad estimada es de entre el 10% y el 12% anual en dólares y el valor de cada módulo es fijo (no se ajusta por CAC, ni varía por inflación).

El crowdfunding permite que el ahorrista pueda resguardar su capital en ladrillos, adquiriendo la cantidad de módulos que desee y, podrá retirar su inversión, con la ganancia producida por el tiempo transcurrido dentro del proyecto. Este sistema de inversión apunta a inversores de todo el país y se respalda en activos inmobiliarios reales en Buenos Aires.

La propuesta apunta a construir una nueva comunidad colaborativa de inversores donde no solo cada uno se beneficie a sí mismo, sino que también logre a futuro ingresos por su participación activa en el sistema.