Folino, de Galicia: “Los inversores se protegen todo lo que pueden”

La crisis pone como desafío saber administrar la volatilidad a falta de varios meses para las elecciones. “Un adelanto de clima de incertidumbre que es considerado en un 100% de causa política”, sostiene Bruno Folino, CFO (Chief Financial Officer) del Banco Galicia, en una nota exclusiva a BANK MAGAZINE. Además dice que la industria financiera es la más competitiva del mundo porque se ajusta en tiempo real. Por Mariano Jaimovich

-¿Qué análisis realiza del momento actual del país?
-Se han conjugado muchos factores: hay mucha volatilidad en un contexto de poco volumen negociado, y además el escenario internacional tampoco ayuda. Es un combo complicado. El tema es que cómo se administra esta volatilidad faltando tanto tiempo para las elecciones. Es que la incertidumbre de este momento es un hecho 100% político, más allá que se necesita una reforma fiscal y cambios profundos para lograr crecimiento sostenido, porque tampoco se puede tener un país con un 40% del PBI de gasto público. Igualmente, soy optimista, Argentina tiene mucho para crecer y el sistema financiero tiene mucho para desarrollarse.

-En medio de este desorden local, ¿cómo le explica la situación al inversor del exterior?

-Hay dos miradas a la situación: por un lado, se hace un análisis de la coyuntura, donde está presente la volatilidad y la expectativa por las candidaturas políticas. Se debe pasar el momento, es inevitable. Frente a esto, les decimos que tenemos un sistema financiero sólido y sano en Argentina y que estamos preparados para afrontar la coyuntura.
La segunda mirada que ponemos en relevancia tiene que ver con el negocio, donde nuestro banco es sólido históricamente, pasó todas las crisis durante todos los años de trayectoria que tiene en el país, por lo que hay una mirada al largo plazo. Ojo, los inversores extranjeros saben cómo es el país, pero obviamente se van a proteger todo lo que puedan.

-A nivel local, ¿qué particularidades están observando en los clientes individuales y corporativos?
-En cuanto al comportamiento de los clientes individuales, hasta ahora está bastante formalizado el tema y no ha habido movimientos bruscos o llamativos por la crisis. En cuanto al crédito, se mantiene fuerte el consumo con tarjeta de crédito, aunque la mora empezó a notarse en consumo y pymes. En pymes, principalmente, el consumo que tienen es el capital de trabajo, entonces con una tasa de interés tan alta, se empieza a complicar su financiamiento, más allá que se destaca que hay líneas productivas oficiales para pequeñas y medianas empresas a tasas más bajas.

Y en préstamos personales se mantiene el nivel de demanda, lo veo que se utiliza más para el consumo y no para pagar deudas anteriores, porque la tasa era mucho más baja antes y no tiene sentido refinanciarse así. Por otro lado, sí bajó el consumo de tarjeta de crédito en el exterior.

-¿Y en empresas?
En cuanto a las empresas, los negocios de retail, donde su base de negocio es el financiamiento, están sufriendo más por la crisis. Pero a nivel general, la compra de cheques se mantiene.

-¿Y la cadena de pagos y mora del sistema como se reciente por la crisis?
-Toda la cadena de pagos se empieza a estirar y todos los actores se ven afectados. Pero se debe destacar que la mora crece sobre un nivel muy bajo que había en el mercado, que era de alrededor del 1,2%, y ahora se fue al 3%. Es decir, se duplicó pero en base a valores muy bajos. Igual la actual es una cifra normal para períodos de recesión, no es para preocuparse.

Aquellos que suelen tomar deuda para financiar sus consumos o su productividad, ¿qué tipo de elecciones financieras están realizando ahora en el contexto actual económico?
-Los principales cambios más radicales que se vieron con la evolución de la crisis económica tienen que ver con los créditos hipotecarios: cuando salieron los UVA hace tres años fueron un boom, pero ahora no hay movimiento en su demanda por la inflación, los costos por las nubes de los inmuebles y las tasas elevadas de interés.
En cambio, los consumos con tarjeta y préstamos siguen estando elevados, más allá que perdieron dinamismo, pero no hubo una caída de consumo radical.

-Y aquellos que ahorran en el sistema bancario, ¿qué están haciendo con su dinero?

-Se sigue ahorrando mucho en plazo fijo, se mantienen los lapsos más cortos de 30 días, no hubo cambios en ese sentido. Y respecto a la compra de dólares, sigue en niveles normales, por ahora no se está viendo nada acelerado. Los depósitos en dólares se mantienen o crecen. En resumen, seguimos en un sistema bimonetario, pero no es un flujo significativo.

Por otro lado, se evidencia que los fondos comunes de inversión brindan rentabilidad y liquidez inmediata. Tienen mucho uso y empezaron a crecer bastante desde antes de la crisis.
-¿Cómo ve al sistema bancario en este entorno?
-Más allá de lo reflejado por la economía, el sistema bancario está súper líquido y súper solvente, objetivamente no hay ninguna razón para que la gente tenga temores. Es muy saludable, algo muy diferente a otros momentos del país. Además está muy posicionado en pesos en cuanto a las deudas, no es como en el pasado que había mucha deuda de dólares entre la gente, como los préstamos hipotecarios en dicha moneda durante los ´90, algo que ha cambiado y saneado el sistema hoy en día.

-¿Cómo está impactando el nivel elevado que hay de tasas de interés?
-En algún momento tienen que bajar las tasas, es imposible seguir con este nivel. El año electoral agrega una volatilidad exógena. Por eso, el interés que se cobra está en los actuales niveles elevados, es para sostener el tipo de cambio y es muy acorde a la inflación. Las restricciones monetarias tardan tiempo técnicamente en funcionar. Si se mantiene la política monetaria debería empezar a bajar la inflación, y bajar la tasa implicaría que empiece un círculo virtuoso y salir de este círculo vicioso. Un componente fundamental de la inflación son las expectativas, y eso está sustentado en lo que pasa en la política. Además, este nivel de tasas es excepcional para poder dar estabilidad monetaria y proteger los ahorros del cliente frente a la suba de precios.

-¿Cómo los impacta las últimas medidas del Banco Central respecto a la posibilidad de que los clientes coloquen el dinero en otras entidades que les brinden mejores tasas?

-No le vemos un impacto significativo a esta medida porque las tasas no están dispersas, están bastante arbitradas entre todos los bancos, y en el caso del pasaje de entidad buscando el mejor rendimiento el inversor sofisticado ya lo venía haciendo de por sí solo desde antes de estas medidas. El cliente minorista no encuentra una dispersión tan grande.

-¿Cómo estima que el Banco Central se manejará con los encajes?
-Por ahora no vemos cambios, lo que puede pasar es acorde a la volatilidad de la economía del país. Depende la evolución.

-El mercado bancario es cada vez más competitivo, ¿en qué aspectos están haciendo foco para diferenciarse del resto del sector?
-La industria financiera es la más competitiva del mundo porque se ajusta segundo a segundo. Se pueden saber las comisiones y tasas de todos los bancos en cualquier lugar del país. Es imposible no ser competitivo así.

En nuestro caso, estamos haciendo una transformación digital total del Grupo, para mejorar la experiencia del cliente y poder operar en canales digitales de manera más rápida y simple. La tecnología y nueva imagen de las sucursales para seguir trabajando en la experiencia de los clientes es uno de los principales objetivos, y además lanzamos productos constantemente.-