¿Puede el ciclo virtuoso argentino hacer ganar la elección a Macri?

Desde fines de mayo, el clima político cambio significativamente en Argentina. Wall Street empezó a pricear una mayor probabilidad de una victoria de Cambiemos y eso se vio reflejado en los precios de los activos financieros.

Germán Fermo: “desde fines de mayo empezamos a observar lo que creemos que es un ciclo virtuoso entre el apoyo electoral para el presidente Macri y un clima político en mejoría que se refleja en una menor volatilidad a medida que va pasando los días.”

Por ejemplo, los CDS de 5 años colapsaron más de 350 puntos básicos, las acciones subieron más de un 50% y el peso argentino se apreció contra el dólar alrededor de un 5%. 

El nuevo acuerdo con el FMI estabilizó el mercado de FX, y en Argentina un “dólar planchado” significa mucho más que en cualquier otra economía de países emergentes.

Históricamente, la psicología del país está atada al dinamismo entre el peso y el dólar, por lo tanto, un mercado de FX tranquilo se correlaciona directamente con la probabilidad de que el presidente Macri sea reelecto.

Las últimas encuestas electorales muestran un apoyo mucho mayor a la reelección del presidente Macri comparado con lo que observábamos en abril de este mismo año.  La tranquilidad asociada al peso genera muchos efectos positivos en aspectos políticos y macroeconómicos.

En primer lugar, una moneda local fuerte significa que las expectativas de inflación empiezan a decaer dado que la economía argentina está altamente dolarizada.

Segundo, a medida que las expectativas se moderan, la inflación real empieza a mostrar una significante caída respecto a meses anteriores.

Tercero, una caída en la inflación mensual tiene un impacto substancial en el salario real y más que nada sobre las expectativas macroeconómicas.  Cuarto, a medida que los argentinos empiezan a percibir una menor volatilidad y un ambiente económico más prometedor, la aceptación política de Macri crece diariamente.

Es por eso que, desde fines de mayo empezamos a observar lo que creemos que es un ciclo virtuoso entre el apoyo electoral para el presidente Macri y un clima político en mejoría que se refleja en una menor volatilidad a medida que va pasando los días. 

Dado esto, parece ser que esta interrelación virtuosa entre la situación política y macroeconómica empieza a fortalecer la imagen de Macri y debilitar la del Kirchnerismo. Mas allá de lo ya mencionado acerca de las dinámicas locales que empiezan a verse relativamente mucho mejor que en 2018, la economía global también está jugando un rol muy positivo en la situación política argentina.

En primer lugar, dado al riesgo de recesión en USA, las tasas americanas colapsaron dramáticamente desde principios de año. 
Tasas americanas más bajas significan flujos ingresando a mercados emergentes, favoreciendo a la Argentina.

Luego, los precios de los comodities alimenticios, la fuente principal de exportaciones en Argentina, también recuperaron terreno.

Por otro lado, el hecho de que las tensiones entre Estados Unidos y China se calmaron, también sostiene la demanda en activos emergentes. 

En cuarto lugar y el más importante, las tasas bajas en los bonos del tesoro americano significan un dólar más débil, lo que ayuda a consolidar una volatilidad mucho más baja en el mercado de FX, lo que ayuda a fortalecer el peso, y así, las chances de una reelección de Macri.

A medida que se aproximan las PASO, la cuestión principal es si los mercados van a hacer alguna toma de ganancias y volver a entrar en caso de que las PASO indiquen una reelección de Macri, o si la tendencia que inicio a fines de mayo es tan fuerte que va a ser capaz de atravesar este evento tan binomial sin variaciones en los porfolios actuales.