En noviembre una familia necesitó $37.600 para no ser pobre

Una familia tipo, conformada por dos adultos y dos niños, necesitó en noviembre $37.596 para no caer bajo la línea de pobreza y $15.099 para poder comprar los alimentos básicos y no entrar dentro del registro de indigente, según informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

La canasta básica alimentaria (CBA), que se utiliza como límite para marcar la indigencia, registró una suba del 6,3% en octubre con respecto del mes anterior y del 49,2% en la comparación con el mismo mes de 2018.

Por otro lado la canasta básica total (CBT), que traza la frontera con la pobreza, aumentó 5,5% en el mes y el mismo porcentaje que la CBA, 49,2%, de manera interanual.

Los precios de las canastas aumentaron por encima de la inflación mensual de noviembre, que fue del 4,3% y de 48,3% en la comparación con el mismo mes de 2018.

La canasta básica alimentaria (CBA) se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades. Con esa referencia, se determina un porcentaje de necesidades alimentarias según sexo y edad de los miembros de la familia.

Los alimentos y las cantidades que la conforman se toman en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo). La canasta básica total (CBT) agrega, además, el costo de algunos servicios básicos.

A fines de septiembre el Indec presentó el último informe de pobreza de la gestión de Macri en el Gobierno. La elevada inflación, la precarización del mercado laboral y la pérdida de poder adquisitivo impulsaron una significativa suba de la pobreza, que en el primer semestre de este año creció más de ocho puntos, llegó a 35,4% y afectó a 14,4 millones personas si se toma como referencia una proyección de la población urbana total. En doce meses, 3,4 millones de argentinos cayeron en la pobreza.

La Nación