El nuevo plazo fijo en línea con la inflación del Banco Central

El Banco Central lanzó este incentivo a los ahorristas para que se mantengan en moneda nacional.

Los bancos estarán obligados a ofrecer a sus clientes depósitos a plazo fijo ajustables por UVA, pero ahora con la novedad de que el ahorrista podrá retirar su depósito antes del plazo pactado.

La oferta de plazos fijos UVA era opcional, las entidades no estaban obligadas a ofrecer ese producto a sus clientes.

La idea, en concreto, es que los depósitos ajustables por UVA se pacten a 90 días, a una tasa mínima del 1% anual (más el ajuste por inflación). En caso que a partir del día 30 el ahorrista quiera retirar los pesos, lo podrá hacer. Los intereses acumulados se calcularán a una tasa equivalente al 70% de la tasa que rindan las Leliq. Así, si la Leliq rinde 52%, este ahorrista cobrará intereses sobre la base de una tasa del 36,4%.

Según la Comunicación A 6871 que acaba de difundir el BCRA, el cliente deberá avisar con cinco días de anticipación que precancelará el depósito.

Pese a que garantizan ganarle a la inflación, los plazos fijos UVA no prendieron entre los ahorristas locales sobre todo porque en épocas de volatilidad financiera y cambiaria es muy difícil tentar a un ahorrista a invertir en pesos, y mucho menos a inmovilizar por tres meses el capital.

Si bien se le gana a la inflación, una eventual devaluación del peso puede terminar perjudicando al ahorrista, por más que la colocación termine ganándole a la suba de precios.

Esta nueva propuesta del Central intenta lograr que los bancos puedan seducir a los ahorristas para que se mantengan en pesos y no busquen transformar cada excedente que tengan en sus cuentas en dólares.

Se sabe que el súper cepo no permite comprar más que 200 dólares por mes pero con el pago extra del 30%. Aún así, lo que se está viendo en estos días es que con las tasas en pesos negativas, hay más demanda de divisas, tanto en el mercado ilegal como en el legal que se arma en la Bolsa, mediante la compra y venta de bonos.

Fuente: Clarín