El Merval avanzó un 2,5% con resultados mixtos

Con la economía parada desde hace ya casi dos semanas de cuarentena obligatoria, el contexto obliga a prestar especial atención, y con un análisis día a día, a las medidas y políticas que vayan anunciando desde el Gobierno. Lo que, a su vez, pone dentro del eje de atención las posibilidades de financiamiento con las que cuenta o no el país para atender las necesidades de esta emergencia sanitaria, y el impacto que implica en las cuentas nacionales.

Sin haber acudido todavía al FMI por los USD 1.500/1.750 millones que le corresponden al país como socio del ente, pero que dentro del programa de Derechos Especiales de Giro podrían sumar hasta unos USD 3.000/3.500 millones finales, continúan las conversaciones con otros organismos multilaterales. Para contar con la liquidez necesaria, el Gobierno ya está negociando tanto con el Banco Mundial como con el BID y la CAF, en donde a través de la reorientación de fondos, se estima pretenden contar con unos USD 2.000 millones para poder asistir a todas las áreas de la economía. Este jueves, puntualmente, se consiguió un préstamo de emergencia por unos USD 35 millones para la compra de insumos y equipos médicos, dentro del marco de un paquete de emergencia establecido por el ente multilateral.

Mientras tanto, el impacto del freno en la economía ya se sintió con fuerza en los ingresos fiscales de marzo. Según los datos publicados por la AFIP, la recaudación alcanzó los $ 443.636,7 millones, es decir una suba de 35,3% en términos nominales y una caída de casi 10% en términos reales.  Lo que significa que los ingresos se ubicaron unos 15 puntos por debajo de la inflación interanual esperada para el tercer mes del año, que se estima se encuentre entre el 49% y 50%. Para tener como referencia, es el menor aumento en términos nominales de la recaudación desde diciembre del 2018.

Pero volviendo a lo estrictamente financiero, y más concretamente sobre la deuda, la tendencia de hoy fue mayormente positiva. Si bien todavía no hay noticias oficiales, y es muy poco lo que se conoce (o más bien se estima) sobre la posible oferta, los bonos en dólares continuaron con la leve recuperación de esta semana. Acá, las subas fueron de entre 2% y 4%, con paridades que se ubicaron dentro del rango de 28% y 30% -y que no se espera superen el 30% hasta no haya una propuesta sobre la mesa-. En cuanto al diferencial por legislación, este se ubica cerca de los 180 puntos. Donde para tener como referencia, se encontraba cerca de los 300/400 puntos a comienzos del 2020. En pesos, en cambio, los bonos reflejaron una tendencia negativa con bajas de un 2% en promedio.  

En cuanto a las principales acciones, siguieron la misma tendencia que los mercados externos en una rueda no menos volátil de lo que nos acostumbramos a ver en las últimas semanas. El S&P Merval logro subir algo más del 2% para ubicarse este jueves cerca de los 26.000 puntos, mientras que en dólares continua cerca de los 300 puntos.

Mirando el panel líder, los números positivos fueron mayoría. Entre ellos, se destacaron HARG (+8.5%), CVH (+7.1%), GGAL (+6.8%), COME (+5.3%) y BBAR (+4.7%). Mientras que los únicos rojos fueron para BYMA y PAMP con caídas del 1.4% y 1.7% respectivamente.

Por último, en un mercado de cambios donde se operaron unos USD 233 millones, las compras del BCRA mantuvieron la cotización del dólar en $64.72. De esta manera, el billete sumo casi 19 centavos con respecto al cierre de ayer. El minorista, en cambio, casi no se movió de $66.51 –con el solidario por arriba de los $86-.

En cuanto al resto de los tipos de cambio de referencia, el CCL avanzó 89 centavos a $88,81, con lo que la brecha se amplió al 37,2%. Caso contrario al dólar MEP que descendió 10 centavos a $87,78, valor que dejó un spread del 35,6%.

Informe de Portfolio Personal Inversiones, PPI