El Indec informará hoy un histórico desplome de la actividad económica

Tras el 11,5% de marzo (con 10 días de aislamiento), el Indec informará hoy que la actividad económica tuvo, en abril, el mayor desplome de la serie histórica 

En marzo, el EMAE derrapó 11,5% interanual. Con solo 10 días de cuarentena, el golpe fue fuerte: se trata de una de las mayores caídas de la serie histórica. Anticipó, también, que abril, con cuarentena estricta y federal, iba a ser muy duro. Hoy, el Indec anunciará ese número y estará cerca de 25%, según estimaciones de FMyA. Sería superior al 15% de diciembre de 2001 y el 16% de enero de 2002. Bastante más, por cierto.

En mayo, el EMAE habría rebotado por las flexibilizaciones: según FMyA, una suba mensual de 9%. Eso habría ayudado a moderar la retracción interanual a -18%, una tendencia que habría seguido en el mes que concluye mañana. Sin embargo, el restablecimiento de restricciones en el AMBA, que arrancan hoy y se incrementan el miércoles, puede cambiar la tendencia en julio. Para todo 2020, los economistas estiman una caída mayor a 10% del PIB


El “desorden del capital” complicará aún más la eventual recuperación

Hoy el Indec dará a conocer el Estimador Mensual de la Actividad Económica (Emae) correspondiente a abril, primer mes completo en cuarentena, un dato que evidenciará la abrupta parálisis de gran parte de la económica como consecuencia de la implementación de las medidas de aislamiento social.

Ahora, con la extensión y endurecimiento de las medidas en el AMBA, se espera un mayor deterioro de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas. Por su parte, el presidente Alberto Fernández viene afirmando en los últimos días que está seguro de que una vez superado el proceso de confinamiento la economía funcionará a su máxima capacidad.

Es decir, según la visión oficial, luego de la gran contracción económica vendrá una rápida y fuerte recuperación, una estimación que no es compartida por los economistas, que prevén que tras la profunda recesión la recuperación será lenta. “Analizando el panorama de forma abarcativa, hay varias señales que estarían indicando que el horizonte no luce tan prometedor como lo imagina el Gobierno. En primer lugar, la macroeconomía está gestando desequilibrios fiscales, monetarios y cambiarios de magnitudes pocas veces vista en la historia económica argentina. Esto podría generar en cualquier momento una disrupción financiera que vuelva a golpear a la actividad económica, abortando cualquier indicio de recuperación y prolongando el proceso recesivo de la economía local”, afirmó Invecq.

Asimismo, afirmó que la capacidad productiva de la economía no está intacta. “Si bien es cierto que este shock de oferta que implicó la pandemia y la cuarentena no es asimilable a los que generan desastres naturales o guerras, donde la capacidad productiva queda destruida, tampoco es cierto que toda la capacidad que existía a principios del año esté disponible para volver a funcionar instantáneamente”, indicó la consultora en un informe difundido ayer.

De acuerdo con el análisis, el proceso de quiebras y cierres de unidades productivas que se ha estado observando durante las últimas semanas implica un “desorden del capital” y la ruptura de relaciones entre los factores de producción que llevan cierto tiempo a ser restablecidas. “Un negocio que quiebra puede volver a ponerse en funcionamiento, pero no de forma automática.

Es decir, cuanto mayor sea el daño en las unidades productivas y el cierre de negocios, más lenta será la recuperación aun cuando la demanda pueda llegar a ser estimulada (lo cual es dudoso dados los desequilibrios de la macroeconomía).

La oferta agregada de la economía argentina está dañada y eso se hará notar en ritmo de recuperación del nivel de producción”, agregó. La consultora Fernando Marull & Asociados (FMyA) resaltó ayer el impacto económico que tendrá en julio la extensión y endurecimiento de la cuarentena en el AMBA. Por lo tanto, revisó nuevamente a la baja la proyección de PIB para este año a una caída de 12% (la proyección anterior era de -10%). No obstante, aclaró que dicha estimación tiene riesgos de seguir empeorando porque “los impactos ‘transitorios’ se vuelven más ‘permanentes’”. “Igualmente, comparado con el apagón de marzo-abril (que fue total), en julio será más acotado porque afectará al comercio no esencial, el interior está funcionado y el mundo ya se está levantando”, señaló FMyA, a la vez que indicó que empeoró su estimación del déficit fiscal primario de 2020 a 7% PIB, (antes era de -5.5% del PIB).

Desde GMA Capital remarcaron que el punto de partida de Argentina en la pandemia más la duración de más de cien días están complejizando toda la macroeconomía local. “Por cada día de parate, se perderían US$ 715 millones en términos de actividad. Extendido a la totalidad de los días que llevamos de congelamiento, el costo estimado superaría los US$ 70.000 millones”, indicaron ayer en un informe, en el cual señalan que, a diferencia del resto del mundo, la recuperación pospandemia en Argentina será lenta.

Fuente: El Economista