El gobierno extendió la oferta de canje de bonos hasta el 2 de junio

Desde Economía le dicen soft default , porque se dará en el marco de un avance en las negociaciones por la reestructuración de la deuda. Con los interés impagos de los vencimientos de bonos globales el país entra en defaul selectivo. Desde el gobierno aseguran que los efectos serían menores debido a que hay acercamiento de posiciones entre los acreedores privados con títulos bajo legislación extranjera y el equipo que dirige Martín Guzmán.

Además, mañana vencerá el nuevo plazo que el Gobierno había establecido ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) para la presentación de los resultados de la oferta que la Argentina lanzó a los bonistas.

Mediante un comunicado, se informó que el país extendió la oferta de canje de bonos hasta las 18 del 2 de junio próximo, “salvo que se extienda por un período adicional o que finalice en forma anticipada”.

El anuncio de resultados será el 3 de junio o lo antes posible de allí en adelante, y la fecha de ejecución, de entrada en vigor y de liquidación, el 8 de junio.

“El diálogo sigue abierto y en función de su resultado serán los próximos pasos”, contaron voceros oficiales. “Llamarlo default sería un exceso. Porque todo lo que pasará hoy va a estar en el preacuerdo que va a llegar en breve. Lo de hoy estará dentro del proceso de reestructuración y las partes son conscientes de ello. Yo lo llamaría más bien una impasse o un soft default”, calificó ante la nacion una fuente cercana a Guzmán.

Lo cierto es que el propio Guzmán recalcó en varias oportunidades que el Gobierno había decidido seguir pagando los intereses de los bonos bajo legislación extranjera con reservas. El pago del 22 de abril de tres bonos globales es el primero que incumple el Estado para bonos con ley Nueva York.

“No vamos a someter a la Argentina a nuevos compromisos que no podamos cumplir. Quiero que el mundo nos vea como un país honorable que cumple sus compromisos y por lo tanto no vamos a hacer más que lo que debamos hacer para que los compromisos que asumamos con nuestros acreedores no signifiquen una nueva postergación de nuestro pueblo”, agregó el Presidente, pese que deberá mejorar la oferta inicial si busca llegar a un acuerdo.

“Vemos valor en el proceso que estamos atravesando para lograr un acuerdo sostenible. Existe una gran posibilidad de que ese plazo se extienda [finalmente se concretó] para que eventualmente podamos hacer los arreglos necesarios para lograr un acuerdo sostenible con nuestros acreedores”, había confirmado Guzmán el martes, luego del anticipo de la nacion.

En su comunicado de ayer, Economía señaló que “la República continúa recibiendo opiniones y sugerencias de inversores acerca de diferentes caminos para mejorar el valor de recupero. La República se encuentra analizando estas sugerencias para maximizar el apoyo de los inversores, preservando al mismo tiempo sus objetivos de sostenibilidad de la deuda. La Argentina cree firmemente que una reestructuración de deuda exitosa contribuirá a estabilizar la condición económica actual”.

Las dudas sobre si la Argentina ingresa o no en default, sobre la denominación del evento y acerca del impacto en el corto plazo comenzarán hoy mismo. En el oficialismo ya habían adelantado el fin de semana pasado que se estaba trabajando “para que, si no hay acuerdo el viernes [por hoy], no se rompa nada”. Los acreedores lo confirmaban. Ayer, el CEO de uno de los fondos más grandes, Hans Humes, de Greylock Capital, ratificó: “hay interés en llegar a una resolución” .

Aquella misma fuente del oficialismo describía que la probabilidad más clara era que el incumplimiento argentino de hoy fuera calificado como un “default selectivo”. Según el glosario de Standard and Poor’s, ese deudor es el que “no ha pagado una o más de sus obligaciones financieras (calificadas o no calificadas) cuando venció”.

“Se asigna una calificación de SD (selective default, en inglés) cuando Standard & Poor’s cree que el deudor ha incumplido selectivamente una emisión específica o clase de obligaciones, pero continuará cumpliendo sus obligaciones de pago en otras emisiones o clases de obligaciones de manera oportuna”, completa la calificadora de riesgo.

En el oficialismo aseguraban además, que en el marco del avance de las negociaciones, no habría interesados suficientes en impulsar una aceleración en el proceso de deuda. Si existiera esa posibilidad, en 30 días luego de declarado el cross default, la International Swaps and Derivatives Association (ISDA) gatillaría los credit swap default (CSD) y declararía sí formalmente a la Argentina en default. Sería el noveno en su historia.

Fuente: LaNación