El Gobierno de Bolivia acusa a Morales de intentar desestabilizar las futuras elecciones

El ministro de la Presidencia del Gobierno interino de Bolivia, Yerko
Núñez, ha denunciado este miércoles que el expresidente Evo Morales
estaría supuestamente buscando la desestabilización de las elecciones
que el equipo liderado por Jeanine Áñez pretende celebrar para mediados
de marzo del año próximo.

“No nos extraña que el expresidente Evo Morales esté propiciando la
división y el enfrentamiento entre bolivianos”, ha especulado Núñez,
quien a su vez ha censurado al líder indígena por querer volver a su
país. “Él va a seguir insistiendo en volver cuando todos sabemos que se
acabó su era, ahora vine una nueva, donde se fortalece la democracia y
la libertad de los bolivianos”, ha dicho.

Núñez ha considerado que las declaraciones de Morales a través de su
cuenta oficial de la red social Twitter buscan “dividir” y “dejar sin
comer a los bolivianos”. En ese sentido, ha asegurado que “desde el
exilio no debería dar una opinión, ni desestabilizar”.

Desde que Morales tuvo que dejar el país el 12 de noviembre por el acoso
de los militares y la oposición, que le acusaron de haber cometido
fraude en las elecciones, Morales ha manifestado que desearía volver a
Bolivia, pese a saber que no podrá presentarse a las futuras elecciones
después de que se promulgara la Ley de Régimen Excepcional y Transitorio.

Los diputados del Movimiento al Socialismo (MAS) están trabajando para lograr aprobar un proyecto de ley de garantías en pos de una posible vuelta de Morales a Bolivia, algo que ha criticado el autoproclamado Gobierno al considerar que con ello se está pretendiendo dejar impunes los supuestos delitos de sedición y terrorismo que se le imputan al expresidente.

El ministro de la Presidencia ha dictado a los diputados del MAS que hagan caso del “clamor del pueblo boliviano”, que sólo busca “la paz y unas elecciones limpias que no estén sometidas a los intereses partidistas y personales”.

EL “GOLPE DE ESTADO” EN BOLIVIA

La crisis política en Bolivia se desató tras las elecciones presidenciales del 20 de octubre, en las que el ahora expresidente Evo Morales proclamó su victoria pero la oposición denunció “fraude”. La Organización de Estados Americanos (OEA) hizo una auditoría del proceso electoral en la que halló “irregularidades”.

Morales dimitió el pasado 10 de noviembre y marchó dos días después a
México. Jeanine Áñez, segunda vicepresidenta del Senado, se proclamó
presidenta interina para llenar el vacío de poder dejado por el antiguo
mandatario y la renuncia de otros altos cargos.

Ni Morales ni sus seguidores reconocen a Áñez porque consideran que su
estancia en el Palacio Quemado es fruto de un “golpe de Estado”.

Europa Press