El dólar volvió a retroceder pero cerró marzo con una suba del 10,6%

El mercado cambiario cerró marzo con algo de calma, dado que empezó a verse en la plaza la muy esperada llegada de las liquidaciones de las cerealeras. Esto permitió que el tipo de cambio minorista cerrara en $ 44,39, luego de haberse asomado a los $45 el miércoles.

En marzo, igual marcó una suba de más del 10%, y de 14,2% en lo que va del año. Con esta aceleración del dólar, y proyectando la inflación de marzo en tal vez un 4%, la marcha del tipo de cambio y de la inflación va más o menos pareja.

Como se ve, el dólar empezó a recuperar terreno luego de haberse quedado “retrasado” entre octubre y febrero frente a una inflación acumulada de más del 15%.

El Banco Central, a su vez, logró bajar la tasa de interés que paga por las Leliq por primera vez luego de ocho subas consecutivas. Ayer pagó en promedio 68,155% contra 68,349% del jueves.

Para la calma cambiaria que se observó ayer fue vital también cierta tarnquilidad a nivel global. El real volvió a fortalecerse frente al dólar luego de la aguda caída del 3% observada el miércoles.

El cambio de humor se observó en la bolsa y los títulos públicos. El índice S&P Merval subió 1,8% y el riesgo país bajó más del 2%, hasta los 772 puntos básicos.

En las mesas de dinero señalaron que la oferta y demanda de divisas estuvo más equilibrada, y para ello fue fundamental que aparecieran las liquidaciones de las exportadoras de cereales. Anoche se estimaba que las firmas que liquidan los dólares del campo volcaron al mercado cerca de 140 millones de dólares, duplicando la cifra promedio de marzo, que rondó los 70 millones de dólares diarios.

Era la señal que estaba esperando desde hace unos días el Gobierno. En los despachos del ministerio de Hacienda y del Banco Central apuestan a que entre abril y julio el campo vuelque sobre el mercado no menos de 10.000 millones de dólares. A eso habrá que sumar los 1.200 a 1.300 millones de dólares que venderá el Tesoro -a razón de 60 millones por día- desde el 15 de abril, tal lo acordado con el Fondo Monetario Internacional.

Además, se espera desde el Banco Central que empiece a mejorar la mecánica de “transmisión de tasas”. Esto es, que los bancos paguen a sus clientes una tasa más alta por los pesos que tienen depositados. Para ello se pensó la normativa que autorizó a los bancos a volcar más fondos a las Leliq.

El BCRA apuesta a que si los bancos pagan más tasa a sus clientes, se achica el riesgo de dolarización de carteras.