El Congreso encara una etapa política intensa: interna oficialista y disputa con la oposición

El Congreso encara una etapa política intensa: interna  oficialista y disputa con la oposición

El Congreso tendrá en los próximos diez días una intensa actividad y todo indica que agotado el período de sesiones ordinarias, en una semana, el Gobierno definirá un temario fuerte con proyectos que quedarán a mitad de camino y otros que serán agregados a la agenda. La lista incluye desde el impuesto a la riqueza y el segundo recorte de fondos a la Capital, hasta la reforma de la ley que rige para el jefes de los fiscales y la legalización del aborto.

Algunas de esas iniciativas exponen el juego de poder en el propio oficialismo y otros, un alto grado de confrontación con la oposición de Juntos por el Cambio. Algo que quedará reflejado en las dos cámaras.

Este martes, en el Senado, el oficialismo buscará imponer su mayoría en rápido trámite para aprobar en comisión el impuesto a la riqueza, que llega con media sanción de Diputados y que prefiere presentar como un “aporte” por única vez, para evitar una muy posible judicialización del tema.

Los tiempos no alcanzarían de todos modos para llevarlo al recinto antes de que concluya la actual etapa de sesiones ordinarias, el lunes próximo. Se especula con una prórroga, aunque desde Olivos dejaron trascender que habrá sesiones extraordinarias a partir del 1° de diciembre. En cualquier caso, el impuesto sería aprobado sin demoras, según el mensaje ahora unificado del oficialismo.

Más complicado es el trámite de la modificación de la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal. Ese proyecto se cruza con el reclamo presidencial para designar jefe de los fiscales al juez Daniel Rafecas, quien había advertido que no aceptaría ser nombrado si es forzada la norma para cubrir el cargo con el respaldo de una mayoría especial en el Senado.

El bloque oficialista, con impulso de Cristina Fernández de Kirchner, ya logró el dictamen para cambiar la ley: en lugar de los dos tercios de los votos (48) se pasaría a mayoría absoluta de la mitad más uno de los senadores (37), número que el Frente de Todos se asegura sin problemas.

El viernes pasado, el oficialismo cerró su dictamen de mayoría. Y el proyecto quedó habilitado así para la votación en el recinto una semana después. En ese caso, la iniciativa quedaría para diciembre en Diputados. Es un desafío para el kirchnerismo, que allí deberá lograr el respaldo de algunos aliados habituales. En ese frente, ya aparecen fisuras.

Para completar en los próximos días, Diputados tratará el viernes o a más tardar el lunes siguiente el proyecto que establece una segunda poda a los fondos en materia de seguridad para la Ciudad de Buenos Aires. La primera quita fue efectuada por decreto y el gobierno porteño aún espera una decisión de la Corte Suprema a su demanda judicial.

El proyecto ya cuenta con media sanción del Senado. Y el Gobierno operó sobre los gobernadores del PJ y los aliados para garantizar el respaldo en la votación que se viene en Diputados.

Todavía sin avances y en algunos casos sin envío de los correspondientes proyectos, se aguardan temas de alto impacto, entre ellos la modificación del sistema de movilidad jubilatoria, la legalización del aborto y la ley de aval para futuros endeudamientos externos y acuerdos con el FMI.