El cerro de los Siete Colores, un Monumento Natural

El gobernador de la provincia de Jujuy, declaró en enero, “Monumento Natural”, al Cerro de los Siete Colores. 

Esta decisión implica la expropiación de alrededor de 150 hectáreas de un terreno que lo rodea donde el dueño de las tierras tenía la intención de construir un anfiteatro natural.

El decreto anunciado por el gobernador también incluye al Paseo de Los Colorados, en Purmamarca.

Morales aclaró que a pesar de que la Quebrada sea Patrimonio de la humanidad, no había una declaración específica sobre estos sitios.

Esas tierras pertenecían hasta el momento a la familia Vilte. Un predio que en su totalidad abarca 1200 hectáreas y que fueron adquiridas a principios del siglo XX.

“Si hay algo que identifica a nuestra provincia, nos da identidad como jujeños y que es un emblema, es el cerro de los Siete Colores. Es Patrimonio Natural que les pertenece a las actuales y futuras generaciones; le pertenece al pueblo jujeño”, subrayó el referente radical.

Su antigüedad data de 75 millones de años, y sus particulares franjas de colores están formadas por sedimentos marinos, lacustres y fluviales que fueron depositándose allí en el transcurso del tiempo.

Los colores marrones y morados provienen de plomo y carbonato de calcio, tendrían una antigüedad de 90 millones de años. El Color rosado debe su pigmentación a la arcilla roja, barro y arena, y tiene entre 3 y 4 millones de años.

El color blanco es de la piedra caliza o calcárea y cualitas de color blanco, cuya antigüedad en el cerro es de nada menos que 400 millones de años.

El color rojo es hierro puro y arcillas que datan del período terciario superior y tendrían 4 millones de años allí.

En tanto, el color verde es óxido de cobre y sería el más antiguo de sus componentes, con 600 millones de años en el cerro. El color mostaza tiene entre 80 y 90 millones de años y cuenta con areniscas calcáreas de azufre.

Podrás mirar con los mismos ojos, pero tu mirada no será la misma si vas a Jujuy.