El Central acelera las negociaciones con bancos para desmantelar las Lebac

Pasado el megavencimiento de la semana pasada, y con la certeza de que comienza una etapa de cierta paz cambiaria, el Gobierno volverá a concentrarse en el desmantelamiento de las Lebac.

A partir de hoy, la concentración estará en las negociaciones con los bancos, para comenzar a discutir cómo reducir drásticamente el 45% en Lebac que tienen en sus carteras bajo la promesa de que para el largo plazo este instrumento será casi exclusivo para las entidades financieras como mecanismo de control financiero.

Según consigna Ámbito Financiero en su edición de este lunes, la idea del BCRA es comenzar a trabajar en las entidades financieras públicas, las que obviamente deberían mostrar más disposición a la negociación, y discutir la posibilidad de acelerar dos instrumentos financieros: las Leliq y las Nobac.

En el caso de las Leliq, se trata colocación a plazos cortos lanzadas en los tiempos de Sturzenegger, con el objetivo de regular los pases bancarios. Si bien actualmente son de plazos mínimos (desde 7 días), la intención es buscar mecanismos de extensión de los tiempos lo máximo posible. Los bancos prevén estos movimientos y ya comenzaron a rearmar sus posiciones en Leliq con la certeza de que el Central busca reducir los vencimientos de deuda de julio en Lebac.

Las entidades tienen actualmente más de 52.000 millones de pesos; la intención del Central es ir reconstruyendo estos instrumentos, al ritmo del desprendimiento de las tenencias de Lebac por parte de los bancos. Como la tasa es sensiblemente menor, pero de tiempos más controlables por parte de los bancos, se lo considera un instrumento más útil y menos antisistémico, más en tiempos de crisis.

Según las estimaciones de la entidad que maneja Luis Caputo, la reducción del nivel de Lebac en poder de las entidades debería ser el primer capítulo en su reestructuración en comenzar a moverse.

El segundo instrumento que se quiere potenciar es el lanzamiento de Nobac. Estas Notas del Banco Central (Nobac), se utilizam en momentos de mucha liquidez para absorber pesos y extender los plazos de vencimientos. La estrategia ahora, según edita Ámbito, es que sirvan para desmantelar la bola de nieve de Lebac con la emisión de Nobac a plazos de un año, en pesos. La diferencia fundamental de las Nobac es la posibilidad de extenderlas en los plazos de vencimientos y, para el inversor, organizar mejor la administración de su rentabilidad. Se extienden en promedio a un plazo de 3 años, con pagos de intereses semestrales y ajustados con tasa fija o ajustable por el CER. Es decir que dependerían directamente de las posibilidades serias del Gobierno de controlar la inflación en el mediano y largo plazo. Si desde el Ejecutivo se lograra esta credibilidad ante el mercado, la tasa de interés de las Nobac seguiría la evolución inflacionaria pactada con el FMI para lo que dure el acuerdo, la que debería ubicarse por debajo del 17% el próximo año y de un dígito en 2020.

Fuente: Ámbito Financiero