El BCRA endurece el cepo a empresas

Ayer, la entidad perdió otros US$61 millones y reaccionó. Y endureció el cepo para empresas.


El Directorio del BCRA dispuso que las empresas que cuenten con activos líquidos originados en la formación de activos externos deberán disponer primeramente de esos recursos para el pago de obligaciones con el exterior. Además, se extendió a 90 días previos y 90 días posteriores la restricción para realizar operaciones de compra venta de títulos públicos en moneda local con liquidación en divisas para las empresas que requieran acceder al mercado oficial de cambio.

Adicionalmente, las empresas deberán solicitar autorización previa al BCRA para acceder al mercado de cambios para el pago de obligaciones comerciales con el exterior si redujeron el monto vigente al 1° de enero de 2020. La Historia de siempre: el cepo requiere más cepo hasta que no queden más reservas


El BCRA sigue goteando reservas

Los factores de presión sobre una moneda pueden ser múltiples. Hay algunos obvios, como una inflación alta, un déficit fiscal creciente o la ausencia de financiamiento fresco no espurio.

Otros factores, quizás menos obvios, pueden ser una baja en los precios de lo que ese país exporta (y peor aún si se combina con caídas de volúmenes), si hay un temor global por la marcha de la economía global (y no hay apetito por los emergentes) o si hay una brecha cambiaria con un paralelo que casi duplica al oficial.

Si pasa todo eso a la vez, y además ese país tiene tendencia a la borrachera nominal, la presión sobre su moneda va a ser alta. Las restricciones a la cantidad pueden servir en el corto plazo, pero no para siempre. Se puede ajustar por precio, por ejemplo, con un impuesto. Pero tampoco sirve para siempre si la oferta es baja y la demanda, aun con todas las restricciones, no arruga.

Es un parche para evitar tener que soltar el valor de la moneda y tener más márgenes para administrarlo a piacere. Esa tarea se está complicando para el BCRA y se observa en la evolución de las reservas, que ayer bajaron US$ 61 millones y derrapan más de US$ 1.000 millones en mayo. Si la película preocupa (porque, además, estamos en la temporada alta de agrodólares), la foto no tranquiliza: las reservas netas están debajo de US$ 9.000 millones.

Fuente: El Economista