El ajuste en la obra pública frena rutas, trenes y energía

La devaluación del peso, su traslado a precios y la incertidumbre de ciertos sectores sobre la capacidad argentina de pago de su deuda, llevaron a la administración de Mauricio Macri a aplicar un plan de ajuste fiscal. Los efectos de ese recorte presupuestario nacional,  impactan en algunos proyectos de infraestructura que fueron definidos como “obras claves” por parte del Gobierno; sin embargo avanzaron poco o nada en cuanto al uso de los fondos que habían sido aprobados por el Congreso.

Uno de los casos es el Proyecto de Integración Ferroviaria Argentino-Boliviana para el Desarrollo Económico y Regional, orientado a rehabilitar el sistema, que tiene cabeceras en Jujuy y Salta, pero con acceso a Santa Cruz de la Sierra, una de las ciudades más importantes del otro lado de la frontera. Hay disponibles $320 millones, de los cuales se habían usado hasta fines de junio solo $713.000, un 0,2 por ciento.

Fuentes del Ministerio de Transporte, a cargo de Guillermo Dietrich, señalaron -según publiva diario La Nación- que la falta de uso de los fondos se debe a que hubo redefiniciones en el proyecto central de rehabilitación del tren de cargas Belgrano (conecta el norte con puertos de Rosario) y se priorizaron otras obras antes que la alternativa limítrofe.

Otro de los proyectos postergados es la denominada autopista Balbín (La Plata). La iniciativa contemplaba la extensión troncal, pero también la construcción de nuevos nodos de distribución que facilitaran la conectividad con el puerto de esa ciudad y con la refinería de YPF; los Metrobuses -la expansión del sistema de tránsito por fuera de la Capital Federal, y el plan para que el ferrocarril Belgrano Sur llegue a Constitución; en este caso, las planillas oficiales muestran que están aprobados más de $1000 millones para esa tarea, de las cuales se empleó un 10 por ciento. Y también están subutilizadas partidas para obras en las rutas 11 y 40.

El proyecto para construir las centrales patagónicas Cóndor Cliff y La Barrancosa (ex Kirchner y Cepernic) en Santa Cruz tiene demoras, aunque menos de las que se podrían esperar si se tiene en cuenta que ejecutivos de Electroingeniería, una de las empresas contratistas, reconocieron haber hecho pagos indebidos al kirchnerismo y está investigada en la causa de los cuadernos.

Pese al ajuste, del otro lado de la lista hay varios proyectos que tienen un nivel de ejecución por encima de lo que estaba previsto en sus presupuestos originales. Allí aparece por ejemplo la modernización y electrificación del Roca (tiene partidas sobreejecutadas y subejecutadas). También hay una fuerte apuesta a los caminos: el del Buen Ayre, la ruta 22 (Chichinales-Arroyito) y los mantenimientos de los corredores H5, ex 5, 6, 3, 7, 4 y 2, que atraviesan varias provincias. Entre todos, suman fondos desembolsados por más de $4602 millones.

Fuente La Nación