Diez predicciones para tarjetas y medios de pago para 2020

2020 propone ser un año muy interesante en el negocio de tarjetas y medios de pago en el mundo. Viviremos un año con grandes cambios, fundamentalmente en el ecosistema de pagos. Los ejes de estos cambios estarán dados por las preferencias de los consumidores, los cambios en la infraestructura y la rápida evolución de las regulaciones en torno a nuevas formas de pago.

Con esto en mente, aquí están las 10 predicciones principales para el negocio de tarjetas y pagos, que en Cognizant creemos influirán en cómo invertir y construir capacidades futuras.

Por Leo Scapato, Director Comercial de Cognizant y responsable de la práctica de Servicios Financieros y Seguros en América Latina

1. Los modelos de negocio de pago tradicionales seguirán siendo cuestionados

El movimiento tradicional de dinero seguirá siendo un foco fuerte de competencia, impulsado por el auge de los participantes de las fintech, la competencia de los actores de pagos no tradicionales y la continua globalización de la infraestructura de pagos. Los diferenciadores competitivos tradicionales, como la velocidad de procesamiento, la comodidad y el acceso, están comenzando a ser marginales, lo que obliga a las empresas del sector a buscar nuevas fuentes de ingresos y a replantearse los modelos de negocio de cara a los próximos años.

2. Las entidades gubernamentales desempeñarán un papel más importante en la conformación del ecosistema

Este año vimos la incorporación al negocio de los gobiernos en EEUU y China, estimulando una nueva dinámica que modificará los pagos en los años venideros. Todavía está por verse si el papel de los gobiernos en los pagos está destinado a ser un facilitador del crecimiento económico o un intento de democratizar un servicio que se está volviendo rápidamente omnipresente. Ejemplos como el reciente establecimiento por parte del gobierno de los Estados Unidos del sistema de pago en tiempo real “FedNow”, así como el movimiento del Banco Central de China de lanzar criptomonedas respaldadas por el Estado, muestran el papel cada vez más importante que pueden tener los gobiernos en la configuración del ecosistema de pagos.

3. La inteligencia sobre los clientes se convierte en un punto de referencia del potencial de crecimiento futuro

Con la actual capacidad de acceder exponencialmente a más datos sobre lo que los usuarios hacen y quieren, ningún sector puede ganar más de este tesoro de bits y bytes que las instituciones financieras. Estar en la intersección de los datos transaccionales tanto del lado de los ingresos como del lado de los pagos pone a los bancos en un lugar muy atractivo. Esta singularidad de datos será una de las ventajas competitivas más decisivas para las entidades financieras en la batalla en el digital.

4. La inteligencia artificial pasa de ser útil en el back-office a héroe en la relación con el cliente.

Por mucho que la inteligencia artificial (IA) haya prometido revitalizar los servicios financieros, sus principales beneficios solo se pudieron percibir hasta ahora especialmente en el back office. Si bien muchos casos de uso de IA temprana, como la protección contra robo de identidad y la detección de fraudes, fueron probadas y son muy útiles, 2020 ayudará a cambiar estas tecnologías emergentes a roles más centrados en el cliente. Las herramientas de servicio al cliente basadas en IA se testearán y probarán durante este año, lo que ayudará a impulsar el crecimiento de las instituciones financieras que adquirieron hace tiempo la capacidad de IA, para generar ahora negocios reales con los clientes.

5. Formas de pago “alternativas” se vuelven tan corrientes como el efectivo y las tarjetas

El rey está muerto; ¿larga vida al pago alternativo?  Puede que el efectivo (el rey) nunca desaparezca del todo, pero en 2020 una de sus mayores amenazas seguirá intentando el golpe definitivo. Ya sean monederos electrónicos o transferencias bancarias directas, las formas alternativas de pago seguirán experimentando un crecimiento agresivo, estimulado por casos de uso exponenciales de pago no tradicionales, así como una expansión continua de las redes de pago abiertas. Como prueba de esto, basta ver lo que está logrando AliPay donde su irrupción está cambiando todo el sistema de pagos en el continente asiático.

6. Más regulaciones de protección de los clientes pronto estarán aquí.

A medida que el mercado de los pagos móviles y digitales crezca, las autoridades locales, regionales y los organismos de pagos intentarán seguir el ritmo de sus propias normas de gobernanza y protección de los consumidores. Han llegado nuevas normas con un enfoque en la protección de la identidad del consumidor y el fraude. El más notable de ellos es el requisito de autenticación de clientes (SCA) de las Directivas de Servicios de Pago de la Unidad Europea. Paralelamente a la llegada del protocolo 3D Secure 2.1 y 2.2, este año organismos gubernamentales como el Banco Central Europeo han fijado plazos para el pleno cumplimiento de la AVA para finales de 2020, lo que tendrá implicancias tanto para las entidades gobernadas por la zona euro como para los actores multinacionales, por igual. Será fundamental anticipar la influencia que tendrá en las normas de los Estados Unidos y en Latinoamérica.

7. Persistirá la competencia entre plataformas de pagos cerrados y abiertos

Esperamos ver una mayor competencia entre los proveedores establecidos de plataformas de pagos cerrados y abiertos en 2020, ya que compiten por una mayor proporción de consumo y negocios y lealtad. Este año se vio una gran actividad de fusiones y adquisiciones (por ejemplo FIS / WorldPay  y Fiserv / FirstData); esto plantea la pregunta de lo que estos nuevos gigantes de pago harán ahora que poseen ambos lados del mostrador. A medida que el panorama de los pagos siga evolucionando en 2020, el mercado verá más competencia entre plataformas abiertas y plataformas cerradas.

8. Llegarán nuevas normas para gobernar el movimiento monetario

A medida que el movimiento de dinero se vuelve cada vez más omnipresente y globalizado, los jugadores de pagos necesitarán poner sus casas de datos en orden y prepararse para nuevos estándares en la gobernanza del movimiento monetario.  Los aumentos sostenidos del volumen de transacciones transfronterizas, así como las revisiones de las normas internacionales como PCI DSS  e  ISO 2022, tendrán un impacto en la forma en que las organizaciones de pagos se mantienen actualizadas cumpliendo con las directrices y regulaciones de la industria. Dado el crecimiento de estos nuevos estándares, las organizaciones de pagos deben considerar sus datos/estrategia de tecnología, así como la estructura de la organización y la alineación del conjunto de habilidades, para asegurarse de que están preparadas para estas cambiantes demandas del mercado.

9. Los pagos de sueldos, ¿seguirán siendo para los bancos?

Anteriormente, los bancos podían esperar recibir el 100% del sueldo de una persona al momento del cobro. Hoy en día, por ejemplo, las fintechs en EEUU están interrumpiendo la recepción del sueldo en cuentas bancarias, permitiendo a las personas invertir, ahorrar, donar, enviar o almacenar sus dólares en otros destinos de “primera parada”. Previendo un aumento de estas prácticas, los bancos deben aprender estas nuevas necesidades de los clientes y trabajar para proporcionar sustitutos y detener la presunta erosión de las cuentas de depósito que tendrá como resultado.

10. El aumento de los pagos invisibles

Aprovechando el éxito de casos como Amazon Go Stores, Uber Pay y pagos de transporte ioT, el mercado verá mayores intentos de convertir los pagos invisibles en una oferta relevante. Esto ayudará a los proveedores de pago desintermediados, relegando a la industria tradicional de pago.

Si los últimos años fueron el primer intento del mercado de poner a prueba el ámbito de las posibilidades en la innovación de pagos, 2020 verá las líneas del campo de batalla que se dibujan para el dominio de los pagos digitales.

Será un año de experimentación y movimientos audaces a medida que todos los jugadores continúen desarrollando su papel en el panorama de las tarjetas y los pagos.