“¿Desde cuándo Brasil necesitó a la Argentina para crecer?”

“¿Desde cuándo Brasil necesitó a Argentina para crecer?”, preguntó el ministro de Economía, Paulo Guedes, durante un evento en San Paulo en agosto pasado.

El efecto de la fuerte recesión argentina, en el crecimiento brasileño es muy significativo, como lo deja claro un estudio realizado por el Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getulio Vargas (Ibre / FGV).

En 2018, la crisis argentina tomó 0.2 puntos porcentuales del PIB y este año debería tener un impacto negativo de al menos 0.5 puntos. A modo de comparación, la economía brasileña ha crecido alrededor del 1% desde el final de la recesión, que duró desde el segundo trimestre de 2014 hasta el cuarto trimestre de 2016.

En el estudio, los economistas Luana Miranda y Mayara Santiago calculan el reflejo de la fuerte caída de las exportaciones al vecino en el valor agregado de la industria manufacturera y los segmentos de transporte y comercio, que están parcialmente influenciados por la actividad manufacturera. Los productos industriales representan aproximadamente el 90% de las ventas de Brasil a Argentina.

El trabajo se presentará en la tarde del próximo lunes, en un seminario sobre análisis a corto plazo promovido por Ibre / FGV, en Río. En cantidad, según una encuesta sin precedentes realizada por economistas, las ventas totales de Brasil a Argentina caen desde el segundo trimestre del año pasado, con los peores momentos entre el cuarto trimestre de 2018 (-44%) y el primero de este año (-45 %).

Aún así, Argentina es el cuarto mercado más grande para productos brasileños, después de China, la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos. Los automóviles son una parte importante de esta agenda de exportación, pero no solo. El mercado argentino también es relevante para Brasil, en los bienes intermedios. La encuesta muestra que el 57.4% del total exportado a Argentina cae en esta categoría, que comprende los insumos para componer la cadena de producción de la industria local. “Dentro de los intermediarios, es digno de mención que el 16% de las piezas para el equipo de transporte vendido por Brasil van al vecino”, dice Luana. Y a pesar de la caída, el 58% de los automóviles exportados por Brasil de enero a agosto de este año fueron allí.

A la inversa, sin los efectos de la crisis del vecino, el valor agregado de la industria manufacturera brasileña habría crecido 2.2% en 2018, en comparación con el resultado oficial de 1.3%.

Para 2019, la proyección es que el PIB de la industria crecería 2.1%, en comparación con el 0.2% estimado por Ibre. Para calcular el impacto en el tercer y cuarto trimestres de este año, los economistas proyectaron el monto que se exportará a Argentina en función del escenario preparado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la demanda interna.

El cálculo supone una desaceleración gradual de la caída de las exportaciones brasileñas al país hasta alcanzar una caída del 8% en diciembre. En el mismo ejercicio contrafactual realizado por los economistas, sin el efecto argentino, el valor agregado del comercio habría crecido 2.7% en 2018, en comparación con el 2.3% calculado por el IBGE.

El transporte se habría expandido en un 2.5% desde un 2.2% y los impuestos se habrían incrementado en un 1.8% desde un 1.4%. En las proyecciones para 2019, el valor agregado del comercio crecería 2.9%, contra el pronóstico de 1.9%. El transporte aumentaría 1.8% de 1% y los impuestos aumentarían 2.3% de 1.3%.

La conclusión es que la crisis económica argentina tomó 0.2 puntos del PIB desde 2018, que creció 1.1%. Para 2019, Ibre-FGV estima un PIB del 1.1%, por encima de la mediana del mercado del 0.87%. Así, el resultado, sin la crisis del vecino, podría alcanzar el 1,6%.

Según Luana, el impacto de este año puede ser aún más negativo, en un escenario de agravamiento de la crisis política argentina, debido a las próximas elecciones presidenciales en octubre. “Cuando el FMI publicó estimaciones de la demanda, el marco electoral en Argentina aún no indicaba la victoria de la oposición, que ha deteriorado las perspectivas macroeconómicas locales”.

Según el Instituto de Estudios de Desarrollo Industrial (IEDI), el retroceso de las exportaciones de la industria brasileña ha sido un componente de la reciente fase recesiva por la que atraviesa la industria. En el momento de la publicación de los datos de producción industrial de julio, que cayeron un 0,3% en comparación con junio, el informe de la entidad llamó la atención sobre la caída del 4,4% en el volumen de las exportaciones manufactureras brasileñas en el año, un desempeño que en el mismo período. para 2018 había subido un 2.9%.

Rafael Cagnin, economista de Iedi, dice que parte de esto se deriva de la profundización de la crisis en Argentina, que no espera mejorar. Toda la producción en la cadena de automóviles se ha visto afectada por este evento, dice.

Con información de Valor Econômico