Delicado escenario para el 95% de empresas argentinas

Es sabido que más del 95% de las empresas en la Argentina son pymes y que emplean al 70% de los trabajadores del país, pero es menos conocido, incluso por varias de ellas, cuáles son los beneficios impositivos a los que pueden acceder.

Además, aunque estén al tanto, muchas veces se pierden estas ventajas por no registrarse o por no cumplir con ciertos recaudos o requisitos.

Santiago Saenz Valiente, socio fundador del estudio SSV y Asociados, dice que hay que terminar con la ilegalidad. “Un universo relevante de contadores públicos recomienda a las pymes no registrarse, lo que es un concepto errado y ridículo. El miedo los lleva a tomar esas decisiones y a no disfrutar de las ventajas del régimen”, opina el contador.

En este sentido, Damián Di Pace, autor del libro Economía pyme, afirma que el motivo por el
que se rehúye a registrarse es que, por culpa de la inflación, muchos pequeños comerciantes
terminan pasando del régimen simplificado a responsable inscripto, donde tienen que pagar
35% de Ganancias, 21% de IVA, 3% de Ingresos Brutos e impuestos municipales y
provinciales . “Encima necesitan contratar un estudio contable, porque tienen que presentar
permanentemente balances”, agrega.

En concreto, los principales beneficios para las pymes son la posibilidad de contabilizar a
cuenta de Ganancias el pago del impuesto al cheque; el bono de crédito fiscal por inversiones; la consideración como pago de Ganancias del 10% de lo que se invierta en bienes de uso; el diferimiento del IVA a 90 días, y la eliminación del impuesto a la ganancia mínima presunta.

A la hora de poner en cifras los beneficios, desde Producción se subraya que solo por la
eliminación del impuesto a la ganancia mínima presunta se han liberado más de $1000
millones; la compensación del impuesto al cheque generó ahorros por más de $15.000 millones y el diferimiento del IVA hizo que se difirieran pagos de más de $21.500 en el año.

Saenz Valiente además revaloriza el fomento a las inversiones productivas. “Para incentivar a las empresas a equiparse con bienes de capital indispensables para su crecimiento, se ha dispuesto un régimen especial de pago a cuenta. Rige, por el momento, para las inversiones hechas desde el 1º de julio de 2016 hasta el 31 de diciembre de 2018, con lo cual es recomendable equipar las empresas lo antes posible”, recomienda.

Di Pace, que es además director de la consultora Focus Market, opina que la Ley de Promoción Pyme es una herramienta para un contexto de crecimiento, pero no para el actual. “Ahora, el pequeño comercio minorista no va a poder sostener su actividad con tanta presión tributaria y una caída de ventas de 4,8% en lo que va del año. Este es el contexto adecuado para hacer un régimen simplificado a la uruguaya, con hasta US$500.000 de facturación anual y pago de impuestos entre el 3,3% y 16,5% de lo facturado en diferentes escalas”, concluye.

Algo más que ilusiona al sector es el proyecto Kaizen Tango, una iniciativa conjunta entre el
Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial
(INTI), la cancillería argentina y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA),
para fortalecer la industria nacional a través de la asistencia técnica a pymes. “Kaizen es un
proceso de mejora continua basado en acciones concretas, simples y económicas, y que
involucran a todos los miembros de una empresa”, comenta Jim Sasaki, experto japonés en este método. Kaizen Tango está en marcha desde hace un año, pero cualquier pyme puede anotarse para ser seleccionada y poder acceder al asesoramiento de los especialistas.

 

https://www.lanacion.com.ar/2192636-pymes-suman-beneficios-pero-no-escapan-a-la-coyuntura