BCRA. Los tapones de punta para bajar la inflación

El BCRA adoptó a partir de octubre un nuevo esquema de política monetaria de control de agregados monetarios, un esquema “monitor” a partir del cual se compromete a no aumentar el nivel de la Base Monetaria (BM) hasta junio de 2019.

En el primer comunicado que se distribuirá quincenalmente y mostrará la evolución de la BM, el Banco Central afirma que promedio acumulado de la base monetaria – billetes en poder del público más los depósitos de los bancos en el Banco Central- durante la primera quincena de octubre ascendió a $1.258 mil millones, $22,4 mil millones menos que en igual período de septiembre.

“El compromiso de cero crecimiento se toma sobre el promedio mensual de la BM de septiembre, la BM tiene un comportamiento estacional intramensual. Por eso, para monitorear su cumplimiento durante el mes resulta útil compararla con igual período (primeras 2 semanas en este caso) del mes anterior”, asegura el organismo.

Los datos implican una fuerte contracción monetaria para recobrar la estabilidad nominal y reducir las expectativas de inflación. La Base Monetaria venía creciendo al 2,2% por mes y ahora el objetivo de la autoridad monetaria es que no crezca hasta junio.

Hasta fines de septiembre creció al 36,6% interanual y en los primeros nueve meses del año el alza había llegado al 21,9%.

La autoridad cambiaria, que conduce Guido Sandleris, indicó que el volumen de la base monetaria en los primeros quince días de octubre fue $ 12.300 mil millones menos que el promedio total de septiembre.

El BCRA explicó que en los primeros quince días de octubre “el objetivo de no expandir la base monetaria requirió un esfuerzo adicional ya que en las primeras dos semanas de septiembre el coeficiente de los encajes no remunerados era más bajo”.

“Si corrigiéramos la base monetaria de la primera quincena de septiembre por este factor, la de la primera quincena de octubre sería $58,4 mil millones menor que la de septiembre”, explicó.

La comunicación oficial recordó que el Central adoptó a partir de octubre un nuevo esquema de política de estricto control de agregados monetarios, comprometiéndose a no aumentar el nivel de la base hasta junio de 2019.