De Cesare, de Allaria Fondos: “el equipo económico no tiene el expertise de otros que lo precedieron”

Los inversores y bancos están a la espera de conocer todas las medidas oficiales para poder tener un panorama certero del futuro del país. Para tener un panorama, BANK MAGAZINE habló con Néstor De Cesare, presidente de Allaria Fondos, que afirma que en activos particulares habrá algunos ganadores y devela cuáles son los rubros que pueden ser los ganadores del nuevo modelo. En cambio, no ve oportunidades en corporativos

Por Mariano Jaimovich

De Cesare, de Allaria Fondos: “La liquidez corta está yendo hacia las colocaciones en pesos, alargando gradualmente los plazos, ya que esperamos una baja de las tasas de interés.”

-¿Cuál es el panorama actual para hacer inversiones?

-Es un momento atípico para la toma de decisiones ya que convivimos con una situación muy delicada en términos financieros y macroeconómicos, en el marco de un cambio de gobierno que puede generar un viraje muy importante en las expectativas del mercado, después de casi dos años de debacle en los activos financieros argentinos. Se abre una etapa distinta, en la cual aquellos inversores dispuestos a la toma de riesgo pueden capitalizar jugosos rendimientos a partir de precios muy deprimidos y expectativas muy castigadas. Habrá que aguzar el análisis y la administración activa de portafolios para aprovechar esta oportunidad, que luce irrepetible.

-Si tuviese que recomendar acciones y bonos, ¿cuáles elegiría?

-Estamos recomendando los bonos soberanos del tramo corto de la curva, emitidos tanto bajo ley local como ley extranjera. Consideramos desproporcionado el castigo sufrido por las paridades de los bonos locales y confiamos en una reestructuración más amistosa que lo que el mercado viene priceando. Nos gustan también algunos bonos en pesos, con ajuste CER y BADLAR, que tienen mucho upside si se normaliza gradualmente la curva de bonos soberanos en moneda local.

En acciones, preferimos sectores con mayor capacidad de recuperación en un proceso de cambio de expectativas, como los bancos, las empresas vinculadas a la construcción y el real estate y, en menor medida, las energéticas. 

 -¿Y para corporativos?

-No vemos muchas oportunidades en ese mercado, más allá de algunos papeles muy específicos, ya que el crédito y la recuperación económica no se recuperarán tan rápidamente, pudiendo producirse todavía algunos eventos de crédito en el ámbito corporativo, no debidamente priceados en el mercado. Por el contrario, la curva soberana ya ajustó de manera significativa con el reperfilamiento sufrido.

-Por el lado de la liquidez que disponen, ¿en qué la están invirtiendo?

-La liquidez corta está yendo hacia las colocaciones en pesos, alargando gradualmente los plazos, ya que esperamos una baja de las tasas de interés. Y tal como manifestamos anteriormente, estamos explorando inversiones en activos más riesgosos donde vemos oportunidades de valorización extraordinarias, en nuestros fondos de más largo plazo para inversores más tolerantes al riesgo.

 -¿Qué estimaciones tiene respecto al dólar?

-Vemos un tipo de cambio relativamente estable, mantenimiento del cepo cambiario mediante, y un proceso de disminución en las brechas con los dólares de mercado, gracias a la mayor demanda estacional de pesos del fin de año, en el marco de un proceso de dolarización muy fuerte que precedió al cambio de gobierno. Estas expectativas de corto plazo deberán ser apuntaladas por decisiones de política económica racionales y por una propuesta de reestructuración amigable y rápida que genere un cambio de humor entre los inversores. De lo contrario, el verano generado por un mercado más complaciente durará muy poco.

-¿Y qué puede decir sobre las tasas de interés?

-Vemos tasas más bajas y expectativas de inflación desacelerándose si la emisión monetaria se maneja adecuadamente. No sería razonable que la tasa de interés vaya a niveles negativos en términos reales. El crédito seguirá muy segmentado y habrá crédito subsidiado para muchos sectores postergados que el nuevo gobierno buscará beneficiar.

-¿Cuál es la expectativa que le genera el nuevo Gobierno al inversor?

-Los inversores buscan que el nuevo gobierno acierte en la conformación de un plan económico consistente. Todo gobierno goza de un margen de optimismo inicial que debe saber aprovechar. Me gustaría que la nueva administración busque a través del diálogo con los acreedores (locales, extranjeros y el FMI), y con los diferentes actores sociales y económicos, un diseño de política y de estrategia que gradualmente nos devuelva a un sendero de recuperación económica y normalización financiera. Quizás el nuevo equipo económico no tenga el expertise de otros que lo precedieron, pero parecen tener los conocimientos y la voluntad de lograr dichos objetivos, que deberán ser apuntalados por un gobierno que asume con gran poder político, pero que proviene de una coalición que deberá demostrarse capaz de gobernar sin luchas internas y sin rencores sobre el pasado. Es decir, aplicando más pragmatismo y menos dogma. Si ese fuese el camino, los activos argentinos tienen mucho valor para recuperar.-