¿Cuál sería el rol de economías emergentes en una crisis financiera mundial?

Turquía y Argentina son dos de los mercados emergentes en los cuales más expectativas se han depositado en los últimos años.

Pero, cuando llegue la próxima crisis financiera mundial, ¿cuál será el rol de estos países?

De acuerdo con expertos como Desmond Lachman, miembro residente del Instituto Estadounidense de la Empresa y antiguo director adjunto del Departamento de Desarrollo y Revisión de Políticas del Fondo Monetario Internacional, economistas y hacedores de políticas públicas no han prestado la debida atención a los peligros que las economías emergentes suponen para la economía internacional.

Argentina posee una tasa de inflación superior al 40% y tuvo un 2018 muy difícil, signado por la contracción de 2.5% de su Producto Bruto Interno (PBI); sólo Venezuela cerró con una tasa de inflación más elevada que la Argentina en Latinoamérica, 47.6%.

El gobierno de Mauricio Macri tuvo que pedir un rescate por 56 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional e implementar impopulares medidas de austeridad; el peso argentino perdió más de la mitad de su valor. Y si bien en 2019, el primer tercio del año experimentó una recuperación económica macroeconómica, la economía en general muestra escasas mejoras, en cercanías de un procesoe lectoral. Ejemplo de ello es aun ele levado índoce inflacionario mensual, siempre mayor a lo previsto por el mercado argentino.

En cuanto a Turquía, su tasa de inflación es de 18%, tiene un enorme déficit por cuenta corriente; estos y otros factores contribuyeron a las pérdidas de 40% experimentadas por la lira turca ante el dólar estadounidense durante los primeros dos tercios de 2018. Al comparar ese panorama con el de 2019, la nación muestra mejoría, está sacando provecho de moderadas ganancias a corto plazo, la nación dirigida por Recep Tayyip Erdogan da signos de un rigor presupuestario significativamente menor al de crisis pasadas. Pero el gasto público es opaco, no se tienen cifras exactas de préstamos, pagos de créditos y otros movimientos.

Latinoamérica, Asia y África han ido ganando terreno como motores de crecimiento mundial, pero el estudio Mercer Global Talent Trends enfatiza que la fortaleza de las economías de los mercados emergentes ocasiona impactos cada vez más fuertes en la economía mundial. Para 2030, consideran expertos como Ardavan Mobasheri, las economías de más rápido crecimiento en el Pacífico y el hemisferio sur tendrán en sus manos el liderazgo internacional. Si bien los mercados se están adaptando a ese crecimiento, de igual forma deben adaptarse a los ineludibles altibajos de la velocidad de ese crecimiento.

Producciones desaceleradas, deudas incrementadas, tasas de inflación en aumento y caídas de las monedas son algunos de los retos enfrentados por las economías emergentes, sus activos retroceden ante esos factores desfavorables. Grandes desequilibrios se han desarrollado en las finanzas públicas de estos países a consecuencia de los endeudamientos propiciados por tasas de interés cero en décadas anteriores. Si no se controlan estas vulnerabilidades, podrían contagiar la economía internacional.

Agencia NotiPress