Créditos UVA: por la inflación, no los pueden pagar y piden que los cambien

La situación ya se les tornó inmanejable. No saben qué hacer el 5 de cada mes, cuando deben pagar la cuota del préstamo UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) que adquirieron para comprar sus viviendas.

Cientos de familias piden “la eliminación de los UVA” y reclamaron ayer en el Centro Cultural Azulunala, en La Plata. Aunque las subas sean similares a las de los alquileres, algunos cuentan que deben el doble en pesos de lo que les prestaron.

¿En qué quedó el congelamiento y la suspensión del ajuste por inflación decretado por el Gobierno en agosto? “Tiene topes y la mayoría quedó afuera. Igualmente el capital y la cuota siguen aumentando”, aseguran a Clarín Perla Figueroa y Gabriela Spat, del grupo de familias autoconvocadas. “A las familias sobre-endeudadas ya no les sirve, menos a los que no pueden pagar”.

Débora Villalba opina que es “un pseudo-congelamiento, porque en realidad se congeló la cuota pero no el valor del UVA, que aumenta. Y en enero, cuando se descongele, estaremos pagando cuotas abismales”.

Noelia Vaccarini señala que pidió, junto a su marido Juan, un préstamo de $2.500.000 que el Banco de la Provincia de Buenos Aires les otorgó en octubre de 2017, a devolver en 27 años. Cuenta que empezaron pagando una cuota de $ 15.800 y que hoy es de $31.600. “¿Querés saber cuál es la deuda total? Arriba de cinco millones, más del doble -en pesos-”, afirma la abogada que compró con su pareja una propiedad en Gonnet.

Vaccarini dice que su capital adeudado aumenta alrededor de $100.000 al mes. “Termino agradeciendo que mi marido y yo tenemos trabajo, nos rompemos el lomo para pagar el crédito y el colegio de nuestros dos hijos. Restringimos todo”, agrega.

¿Qué tipo de crédito propone, entonces? “Deberían ofrecernos, primero, un freno al capital adeudado y después, que la cuota mensual debe ir en relación a lo que uno se comprometió a pagar cuando firmó el préstamo. Entonces, pensamos que un crédito tradicional sería una solución”.

Gabriela Spat vive en Quilmes y en julio de 2017 el Banco Provincia le dio “1.924.000, el equivalente a 99 mil UVA. Funcionaria del Poder Judicial de La Plata, recuerda: “Cuando arrancaron los UVA, en 2016, su valor era de $16 y hoy está en $42. Yo debo casi 3.900.000. Hice el peor negocio de mi vida”. Explica que empezó con una cuota de $14.000 y hoy paga $29.000.

“Es imposible sostener una línea crediticia en incremento, con los sueldos que no se ajustan al índice inflacionario”, indica.

Divorciada, Spat le compró el 50% de la casa familiar a su ex esposo después de intentar venderla durante tres años. “Pedimos la reestructuración de estos créditos por uno hipotecario viable, que tenga una cuota previsible basada en un cálculo que se pueda estimar de acuerdo a la propia economía y que sea por todo el plazo, sean diez, veinte o treinta años. Y que el capital en pesos vaya disminuyendo como en cualquier otro país. ¿Por cuál índice hay que reemplazar el UVA? Lo van a tener que decidir quienes gobiernen”.

Perla Figueroa trabaja en la gestión pública, vive en Los Hornos, y señala que pidió un préstamo de $2.400.000 en marzo de 2018, con una cuota inicial de $16.000, que a la fecha trepó a $31.000 para una deuda global de $3.400.000. “Yo pedí hace 17 meses un préstamo y debo un millón más. Lo curioso es que inicialmente había pedido 3 millones y en el banco me dijeron que no me los podían otorgar”.

“Esta convocatoria tiene como finalidad decirle basta a los UVA. No podemos las miles de familias que nos embarcamos en esta deuda seguir hipotecando nuestra salud. Por eso, exigimos que haya nuevos créditos, lógicos para el contexto de nuestro país y equilibrados con nuestra economía oscilante”.

Figueroa cree que los UVA son para economías “más serias y estables”. Y suma : “Es abusivo el modo en el que el sistema se ha tornado, por eso, pedimos la impugnación de estos créditos, reconstruirlos y revertirlos, ya no podemos soportar medidas paliativas”.

Ingeniero de Sistemas, Diego Spinedi, quien vive en La Plata, cuenta a este diario: “En octubre de 2016 pedimos un préstamo UVA al Banco Provincia, que nos dio $ 1.215.000 -el dólar estaba a $15- para comprar el 70% de la casa. A tres años estamos peor que nunca: pagando una cuota de $24.000 cuando la inicial fue de $11.000, y con una deuda de $2.400.000. Es joda”.

Spinedi asegura que está convencido de que “todo empeorará hasta que no haya una decisión política. Y, como no creo que la haya, reclamamos la eliminación de los UVA”.

Débora Villalba estudia Ciencias de la Comunicación y vive con su marido Pablo Friso, en Beriso, en una casa que compraron en diciembre de 2017 con un préstamo que les dio el Banco Francés por un monto de $930.000, que en la actualidad alcanza $1.800.000. “Arrancamos con cuotas de $ 7.000 y la última que pagamos llegó a $12.500”, detallan.

¿El congelamiento? “Me parece que es una medida discriminatoria, porque deja afuera a muchísimas familias que tomaron más de 140.000 UVA y también, a quienes tomaron crédito personal o para automotor. Lo que nosotros exigimos, porque creemos que es lo más justo, es la eliminación de los UVA. No es justo que el eslabón más débil de la cadena sea quien afronte todas las consecuencias”.

Villalba dice que son “muchísimas las familias que están en mora, que deben varias cuotas y que, quienes no están en esa situación con el crédito, se encuentran así con impuestos, tarjetas, patentes. Es el daño colateral”.

Además, Villalba piensa que a veces el daño colateral parece ser unfermedad. Fuentes del grupo dicen que el caso que se conoce es el de una familia en San Fernando, que lleva cuatro cuotas del préstamo impagas y que recibió una carta documento por parte del banco intimando con una futura ejecución.

No quieren dar a conocer de quién se trata, pero indican que, por el nivel de estrés que le generó la situación, el hombre de la familia sufrió una esclerosis que parece irreversible.

Clarín