Coronavirus: Los países de la Eurozona colocarán deuda conjunta por 420.000 millones

Mientras Francia los impulsa, Alemania, Holanda, Finlandia y Austria insisten en su postura contraria a los bonos europeos.


El grupo de países que defiende vender deuda conjuntamente para superar el mazazo del coronavirus, los llamados coronabonos, está en plena ofensiva. Francia detalló su propuesta para crear un mecanismo capaz de emitir deuda hasta alcanzar el 3% del PIB de la Unión Europea (unos 420.000 millones de euros), y así ayudar a los países más afectados por la pandemia, según un documento de su Ministerio de Finanzas. La fórmula francesa satisface al grupo de nueve países que defiende los coronabonos, entre ellos España, aunque solo se discutió de pasada en la reunión técnica que mantuvieron ayer los enviados de los ministerios de Finanzas para preparar el Eurogrupo de hoy. Los coronabonos quedarán para la teleconferencia que mantendrán dentro de unos días. Mientras Francia los impulsa, Alemania, Holanda, Finlandia y Austria insisten en su postura contraria a los bonos europeos.


Según informaron fuentes europeas, la fórmula francesa satisface al grupo de nueve países que defiende los coronabonos, entre ellos España, aunque solo se discutió de pasada en la reunión técnica que mantuvieron los enviados de los ministerios de Finanzas ayer para preparar el Eurogrupo de hoy. El debate por los “coronabonos” quedarán para la teleconferencia que mantendrán en unos días.Aunque trascendió que el paquete rondaría medio billón de euros, con préstamos y garantías del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones.

Acuerdo sobre el MEDE

Según la línea oficial, el acuerdo entre los ministros de Finanzas está listo al 95%. Sin embargo, la parte que queda es la más complicada: la condicionalidad que se pediría a cambio de los préstamos del MEDE. Tal y como adelantó este diario, Holanda, Austria y Finlandia se oponen a la condicionalidad light que se quiere añadir a los créditos del mecanismo de rescate, el principal instrumento del paquete por su potencia de fuego de 410.000 millones de euros.

Las instituciones comunitarias y los Estados miembros coinciden en que luego tendrá que llegar un estímulo ambicioso para sacar al bloque del coma inducido. Y es aquí donde entrarían los coronabonos, como pilar central de ese Plan Marshall de recuperación que pide España, entre otros.

Fuentes diplomáticas del grupo de nueve socios que defienden los coronabonos, dejaron trascender que existe una clara voluntad de presionar durante los próximos días para conseguir una propuesta ambiciosa para la fase de reconstrucción, para superar la severa recesión que causará la pandemia. Sin embargo, para un puñado de países, entre ellos Alemania, Holanda, Finlandia y Austria, cualquier reflejo de eurobonos, aunque sea de manera temporal, continúa siendo tabú.

Estímulo presupuestario

La presidenta de la Comisión, la alemana Ursula von der Leyen, sigue la línea de Berlín y prefiere optar por el presupuesto plurianual para el próximo periodo (2021-2027) para dar ese estímulo. Dentro de su colegio de comisarios algunos ya se han desmarcado públicamente, y piden una respuesta más contundente con coronabonos. Este es el caso de sus comisarios de Economía e Industria.

La fórmula francesa, que el Grupo de los nueve apoya, propone un nuevo instrumento capaz de emitir deuda europea. El mecanismo no implicaría la mutualización de la deuda de los Estados miembros pasada, ni tampoco futura, ya que los países seguirían colocando sus bonos. No obstante, aliviaría enormemente la carga al no anotarse las capitales el endeudamiento necesario para relanzar la economía.

“Este instrumento debería mostrar la unidad y la solidaridad de la UE al beneficiar principalmente a los países o regiones más afectados de la UE”, se lee en el documento galo. El instrumento estará respaldado por garantías de los Estados miembros. Una de las posibilidades será una garantía conjunta.

Francia sugiere que el fondo tenga una potencia de alrededor del 2% o el 3% del PIB de la UE y estará activo durante unos cinco años, aunque ambos elementos serían decididos por los líderes.

Además, Francia modifica la fórmula de reembolso propuesta la semana pasada. Si bien el borrador inicial propuso un “impuesto solidario” excepcional para pagar la deuda emitida, ahora dice que el “escenario central” debería ser que los Estados miembros paguen de acuerdo con su renta nacional bruta.

El mecanismo podría derivar en cierta redistribución de los recursos, ya que los fondos se asignarían de acuerdo con el daño sufrido por los países y las regiones desde un punto de vista económico y social. La cifra destinada a Italia y España podría ser superior a la que les correspondería en función de su peso económico.

Francia, además, propone un período más largo para reembolsar la deuda en comparación con las condiciones crediticias de los préstamos del MEDE que actualmente discuten los ministros. Si bien el MEDE ofrecería vencimientos de hasta 10 años, París sugiere un período de hasta 20 años, que podría ser todavía más largo.

Funte: El Economista, España