Coronavirus en EE.UU.: FED interviene a fondo pero los mercados no responden

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos (el equivalente en el país a un banco central) afirmó que compraría tanta deuda respaldada por el gobierno como fuera necesario para calmar los mercados, tensos por la expansión de la pandemia.

La respuesta a ​la iniciativa, sin embargo, no fue positiva, a juzgar por primeros datos de este lunes en Wall Street, en donde el Dow Jones y el Standard and Poors 500 abrieron en baja

“Tanto en el sector público como en el privado, los esfuerzos deben ser agresivos para limitar la pérdida de empleos e ingresos, como así también y promover recuperación rápida una vez que los problemas disminuyan”, dijo la Fed en un comunicado este lunes por la mañana. Añadió además que la Reserva Federal “está utilizando todas las herramientas a su alcance para proporcionar un poderoso apoyo al flujo de crédito para las familias y las empresas estadounidenses”.

El banco central, que reinició su programa masivo de compra de bonos hace ocho días, dijo que lo expandirá mucho más allá de los 700.000 millones de dólares del Tesoro, y de los 200.000 millones de dólares en títulos respaldados por hipotecas que había colocado inicialmente en esas compras.

El mercado bursátil de Wall Street está envuelta en una nube de tensión e incertidumbre debido a la crisis generada por la pandemia de coronavirus. /AFP

En su lugar, los funcionarios comprarán bonos, “la cantidad que sea necesaria para apoyar el mercado y asegurarnos de que funcione bien”. Eso incluye también la compra de deuda vinculada a bienes raíces comerciales que está asegurada por el gobierno.

El programa ampliado es un reconocimiento al hecho de que mercados cruciales ubicados en el centro del sistema financiero vienen luchando por mantenerse a flote a pesar de las compras de la Reserva Federal hasta la fecha.

El banco central también tratará de reforzar el mercado de bonos corporativos, el cual está bajo presión dado que las empresas han cerrado por el virus. La Fed dijo que daría a conocer un programa destinado a ayudar a las empresas a seguir financiándose, y a su vez permitirles comerciar la deuda corporativa en el mercado secundario. El objetivo, según el comunicado, es “apoyar el crédito para aquellos que emplean grandes cantidades de personas”.

La Reserva Federal también está poniendo en marcha un programa que empleó durante la crisis financiera de 2008, denominado Term Asset-Backed Securities Loan Facility o TALF, que fomentaba préstamos a pequeñas empresas y hogares.

Reveló además un nuevo programa, el Main Street Business Lending Program (Programa de Préstamos para Empresas de la Calle Comercial), el cual afirma que “apoyará los préstamos a las pequeñas y medianas empresas que cumplan con los requisitos”, pero dio pocos detalles al respecto.

Según el banco central, los nuevos programas “total proporcionarán hasta 300.000 millones de dólares en concepto de nueva financiación”.

Los anuncios de la Reserva Federal de este lunes por la mañana evidencian un enfoque integral que va mucho más allá de las estrategias que el banco central utilizó para estabilizar la economía tras la crisis de 2008. La noticia se produjo cuando los mercados se preparaban para un día tumultuoso, mientras el Congreso lucha por acordar un paquete de gastos para apoyar la economía de los Estados Unidos.

La Reserva Federal ya venía interviniendo de forma casi diaria para apuntalar la economía y mantener los mercados en funcionamiento a medida que la expansión del coronavirus va cerrando enormes franjas de la economía estadounidense y mundial, amenazando con sumir al mundo en una profunda y dolorosa recesión.

El banco central redujo los tipos de interés a casi cero hace una semana, y lanzó la nueva campaña de compra de bonos. A lo largo de la semana, aumentó el tamaño de sus inyecciones de liquidez, con el fin de mantener el mercado de préstamos a corto plazo entre los bancos funcionando con normalidad, y aceleró el ritmo de sus compras de títulos del Tesoro y respaldados por hipotecas.

La Reserva Federal también puso en marcha varios programas de préstamos de emergencia, que le permiten respaldar a los mercados en circunstancias especialmente inusuales y exigentes.

A su vez, está comprando papel comercial, un tipo de deuda a corto plazo que las empresas utilizan para financiarse, para mantener ese mercado funcionando sin problemas. Respaldó los fondos mutuos del mercado monetario, que tanto las empresas como los negocios usan para guardar dinero en efectivo, incluidos los que invierten en la deuda municipal.

El banco central amplió esos programas este lunes, diciendo que aceptaría una gama más amplia de valores –incluyendo notas de demanda de tasa variable municipal y certificados de depósito– como garantía en su fondo mutuo de respaldo. Y dijo que incluiría papel comercial de alta calidad, exento de impuestos en ese programa.

Fuente: Clarín