Con un cambio sorpresivo, Milei se prepara para una señal fuerte en el Congreso y más tensión con las provincias

Con un cambio sorpresivo, Milei se prepara para una señal fuerte en el Congreso y más tensión con las provincias

Javier Milei decidió un cambio sin antecedentes para su discurso el viernes próximo, ante la Asamblea Legislativa. Decidió hacerlo por la noche, se supone que para convocar a más público frente a las pantallas cuando inaugure por primera vez un período de sesiones ordinarias del Congreso. Las versiones que se dejan circular desde el Gobierno, hablan de un discurso muy duro, luego de las últimas cargas sobre los legisladores y en medio de la batalla con los gobernadores. Buscará una amplia repercusión mediática, pero no está claro si será un discurso largo o un gesto de alto impacto.

Milei descalificó de manera permanente a los diputados en general -y en particular, a los de la oposición que se mostraba más dispuesta al diálogo-, luego de la caída de la Ley Omnibus. Llegó  a decir que es un “nido de ratas” y centro de corrupción.

Esa actitud coloca en situación complicada a los bloques del oficialismo en las dos Cámaras del Congreso, tras haber logrado ratificar autoridades en el Senado y mientras esperaba distender el clima en Diputados para lo que se supone un nuevo paquete de leyes.

También afecta de manera directa a los bloques del PRO, en un clima que al menos hasta ahora dejó en suspenso la idea de una confluencia con LLA. La disputa del Presidente con los gobernadores complicó aún más el cuadro, que muestra tensión creciente entre Mauricio Macri y el sector que responde a Patricia Bullrich.

La ministra salió a cuestionar sin vueltas la posición asumida por el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, una de las nuevas figuras del PRO. Y cerró filas con Milei, que siguió tensando la cuerda con el mandatario chubutense y buena parte de los jefes provinciales.

Torres podría encabezar este martes un encuentro con sus pares de la Patagonia, en el Senado, para exponer aún más el rechazo al recorte de fondos coparticipables para su provincia. El Gobierno nacional decidió cobrarse 13.500 millones de pesos por una deuda asumida por la anterior gestión local, a cargo del massista Mariano Arcioni.

En su creciente demanda, que sumará una presentación judicial, Torres consiguió de entrada el respaldo de todos los mandatarios del Sur, que responden a distintos alineamientos partidarios: tres de fuerzas provinciales, un peronista y un kirchnerista. Y luego recibió el aval de los otros jefes de distrito que integraron JxC: los cinco radicales, los otros dos del PRO y dos de fuerzas aliadas.

En ese contexto, la oposición más dura aprovechó para sumarse a la disputa con Milei. Y en esa línea se destacó el kirchnerismo, con Axel Kicillof como mayor figura. El gobernador bonaerense decidió ir a la Corte Suprema apenas formalizado el recorte de un fondo para su gestión anterior, creado por Alberto Fernández luego de una poda de ingresos de la Ciudad de Buenos Aires.

Los planteos judiciales preocupan al máximo tribunal de Justicia, que espera una resolución política para temas delicados como la baja de fondos para las provincias o el DNU.