Con los cambios propuestos por la oposición, se aprobó el paquete fiscal de Kicillof

Con los cambios propuestos por la oposición, se aprobó el paquete fiscal de Kicillof

La Legislatura bonaerense votó anoche.
Con un tratamiento exprés que se inició en Diputados, pasó al Senado y volvió a la Cámara baja con modificaciones, se convirtió en ley la reforma impositiva impulsada por el gobernador.

Ahora deberá ser reglamentada para su puesta en marcha. La suba del 75% del impuesto Inmobiliario urbano afectará a 700 mil partidas, que podrán beneficiarse con un descuento del 25% si lo pagan al contado. Kicillof hizo catarsis por Twitter, acusando a la oposición de “defender a grandes fortunas”. La vicegobernadora lamentó los $ 10 mil millones menos que recaudarán ahora.

Después de muchas disputas entre oficialismo y oposición, la Legislatura bonaerense sancionó finalmente anoche las reformas a la Ley Fiscal reclamadas por el gobernador Axel Kicillof. Prevé aumentos segmentados, de hasta el 75% en la cima de la pirámide de contribuyentes por Inmobiliario y topes del 50% en la patente Automotor. También retoques en Ingresos Brutos, que excluye modificaciones en las alícuotas en la fabricación de medicamentos y honorarios profesionales, entre otras actividades.

El trámite tuvo un despacho favorable por la tarde en Diputados, ya enrada la noche el Senado convalidó en general, incorporó correcciones y devolvió la iniciativa a la cámara de origen, que volvió a reunirse para darle sanción definitiva.

El proyecto incluye un incremento en la actualización de las valuaciones fiscales básicas en 1,2 puntos para el Urbano y del 1,3 en el Rural. Al modificarse las valuaciones fiscales y la Base Imponible, repercutirán en Bienes Personales y en la tasa de red vial que aplican las comunas o de servicios municipales. En estos casos porque consideran la valuación fiscal provincial como parámetro de cálculo.

Entre las modificaciones, la más importante fue limitar el alcance del 75% de suba para el inmobiliario Urbano. El gobierno planteaba un universo de 2.600.000 partidas sobre 4.300.000 aportantes. Más del 50% de la masa contributiva. Según cálculos de Juntos por el Cambio, solamente el 10% de las partidas pagarán un 75%. Y si pagan contado, tendrán un descuento de 25%. En el Ejecutivo dijeron que serán 700 mil partidas, las alcanzadas por el 75%.

La pulsión resultó dialéctica. Kicillof atribuía calidad de “ricos” a los 2.600.000 incluidos en el proyecto original. Después debió asumir que eran menos las fortunas. A menos que un propietario de vivienda con valor fiscal en 680.000 pesos calificara de nuevo millonario. Asumió que 1.700.000 pesos de valor fiscal (como quedó finalmente el piso para la suba del 75%) y 300.000 dólares de valor de mercado se aproximaba un poco más a la calificación social.

El Frente de Todos no se quedó conforme con los recortes que debió conceder para que la iniciativa prosperase en el Senado, donde no tenía el número para imponerse.

“Hablamos de 10 mil millones menos de recaudación, que se va a ver en menos escuelas, hospitales y ayuda social”, se quejó la vicegobernadora Verónica Magario, luego de que el proyecto fuera devuelto con cambios a Diputados.

Kicillof se sumó con una catarata de tuits, criticando a la oposición: “Ahora vemos que la cuestión era otra: defender a sectores corporativos, concentrados y a las grandes fortunas”. Dijo que las modificaciones se aprobaron igual por su bancada para que hubiera ley, pero “no estamos de acuerdo porque todas estas medidas desfinancian a la Provincia y favorecen a sectores concentrados”.

El otro punto de fricción resultó el artículo 100, con la creación de un impuesto extraordinario a las actividades que se desarrollan en los puertos de la Provincia. La tasa se elevó finalmente la mitad de lo que pretendía el Ejecutivo en el proyecto original. Desde Mar del Plata, Bahía Blanca, Zárate, Campana, San Pedro, entre otras terminales, habrían perdido operatividad, ingresos y los productores afrontarían mayores costos de fletes, si las cargas derivaban a puertos como el de Rosario o el de Buenos Aires, argumentaban desde ese sector.

Para Kicillof la ley era impostergable y no tuvo otra alternativa que aceptar los cambios.

Fuente: Clarín